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LA MUJER, PRECIOSA PALABRA.

LA MUJER LIDERA LA LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO.-

coplas del payador perseguido

Leía, esta mañana, la prensa y me ha golpeado este titular: “La mujer lidera la lucha contra el cambio climático” y, lo que es mucho más alarmante, lo lidera desde mi ciudad. La fotografía, que lo ilustra, muestra a una mujer, sentada en primera fila, cruzada de piernas, enseñando las cachas (liderando).

Lo primero que me ha cortocircuitado es la posibilidad de que la acentuación estuviera mal puesta. Es decir, si “lídera” sería el femenino de “líder”.

He leído y no. Especulaba, el periodista, sobre el liderazgo que debe ejercer y ejerce, la mujer en ese tema, también.

Lo siguiente que me ha maravillado es el término “mujer” o “la mujer”.

No sabía yo que ser mujer fuera una profesión como Medioambiente, Biología, Ciencias de la Naturaleza o Física Meteorológica.

Es un vocablo que se utiliza para definir, para englobar: “la mujer” se refiere a todas las mujeres. Pero, claro, es una palabra singular. Con una palabra, en singular, se pretende definir a tres mil millones de personas, sin distinguir profesión o actividad.

Y, puestos a especular, cual es el masculino de “la mujer”?. “el mujero”, tal vez?.

Me he preguntado quien puede ser esa mujer. Esa mujer que lidera, esa mujer que alienta nuestras vidas y hace que todos seamos mejores.

He pensado en mis cuatro mujeres y ninguna de ellas es plural. Todas son singulares y complejas. Nada, no pueden ser ellas, además, me lo hubieran dicho y yo, a estas alturas, sería un prosélito de ese movimiento: sería el conserje del liderato contra el cambio climático. Y no lo soy.

Entiéndase bien que cuando digo “mis” mujeres, no lo hago con sentido de propiedad. Más bien, como cuando digo “mi” capitán o “mi” padre. No es que sean míos, es que yo soy suyo. Cualquier día, me hago vasco y pido la independencia.

El cambio climático y sus acólitos, créanme, me importan un bledo. “Frankly, my dear, I don’t give a damn”.

Lleva habiendo cambio climático cuatro mil quinientos millones de años, y lo que te rondaré, morena. Cuando el Sol entre en la segunda combustión, nos vamos a enterar de lo que es un cambio climático.

No se asusten para eso queda, todavía, un poco.

Y, en cualquier caso, todos estos gurus del Cambio Climático lo que predican es, ni más ni menos, que seamos más cívicos y educados. Antiguamente se llamaba Higiene y Urbanidad.

Debo seguir buscando, -me he animado-, debo encontrar a esa mujer detrás de la que se esconden muchas mujeres, que viven de eso: de ser mujer.

He mirado en Google (por si acaso), y no salgo, todavía, de mi asombro.

Hay millones de entradas para la palabra “mujer”: Mujeres y hombres, mujeres desesperadas, mujer hoy, mujer del mañana, mujer: moda y belleza, mujeractual.com, mujeres asesinas, mujer de élite, mujer y tendencias, mujer cordera, mujer sin cuerpo, mujer barbuda. Dios mío, que infierno!!!!.

Me ha llamado, poderosamente, la atención lo de “mujer de élite”.

Se referirá, tal vez, a mujeres que pertenecen a cuerpos especiales del ejercito, capaces de matarte con un folio del galgo?. Mujeres científicas mega-inteligentes?.

He entrado en la página y me he llevado un chasco importante. Lo primero que se lee, en un letrero intermitente, es: “Tus orgasmos mas intensos con los ejercicios vaginales. Tener la vagina en plena forma se traduce en una vida sexual mucho más activa. Descubre como!!!”.

Está claro que por aquí no voy bien, como siga leyendo me voy a enterar  de qué hay gimnasios vaginales, con monitores bien musculados.

En la Wikipedia me dan una pista: “de latín mulier,-eris es el ser humano de sexo femenino, en contraste con el masculino que es el varón”.

Es decir, la mujer es un ser humano en contraste. Los seres humanos vienen definidos porque tienen alma, luego he de buscar alguien con el alma en contraste. El silogismo se las trae, espero me disculpen.

A fin de cuentas, las mujeres tienen alma desde el Concilio de Nicea de 325. O lo que es lo mismo, son seres humanos desde entonces.

No se enfaden ustedes, hombres. A nosotros, ningún Concilio nos ha declarado con alma, todavía. Somos unos desalmados. Nuestra alma no está reconocida por ninguna autoridad conciliar.

He pensado en Belén Esteban que, seguro, tiene alma. Pero no tiene pinta de mujer, al menos de mujer de élite. Más bien parece un octavo pasajero. La última vez que la juné, me asustó mucho, pensé que si se te mete dentro del cuerpo, la has cagado: te come las entrañas, cual buitre voraz de ceño torvo, y acabas diciendo lo de “me entiendes?”. No la veo yo muchos contrastes, no. A sus novios, tampoco.

Empieza a ser evidente que “mujer” es un término abstracto que no define a nadie. No define un alma. Es un parapeto en el que se esconden las incompetentes del cupo.

Voy a ver si les quito el parapeto. No me gusta que detrás de las mujeres de verdad, a las que aprecio (a alguna, incluso, amo), se escondan estas guarruzas, que toda la vida han tenido un calificativo.

He pensado que, como introito, debería dar un par de pinceladas históricas.

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I.- LAS PRE-NICEICAS (ENTRARON EN EL CIELO POR CONVALIDACION).-

Como de costumbre y por formación, lógicamente, he pensado en Agripina la Mayor, hija de Agrippa y Julia. Aquella Julia (Julia Vipsania Agripina), esposa de Germánico Cesar, que se desnudo el torso en el puente sobre el Rhin, cuando los legionarios estaban cagados de miedo, y dijo: “vais a consentir que estos bárbaros profanen el seno de una matrona romana?”.

Esto es otra cosita, ya estamos hablando de alma y de contrastes. Y esta era de las que se desnudaban, cuando lo exigía el guión.

Aquel día los bárbaros, que eran y son unos maleducados, llevaron suficiente para ellos y para los cuñados.

Pues lo qué nos quedaba por ver: unos bárbaros del norte metiendo mano a una de las nuestras y nada menos que a la mujer de Germánico, el hijo de Claudio Druso. Nada menos que a la jefa del jefe.

Aquel día los inmunes formaron, en primera linea, y la legión tras ellos. No había mando, solo sentimiento y los maleducados fueron masacrados.

Esta si, esta era una mujer. Nueve hijos y, después de asesinado su marido y socio, le dijo a su tío: eres un hijo de puta. Esto no le gustó mucho a su tío ni a la madre del tío.

Cualquiera le puede decir eso a su tío, salvo que su tío sea el emperador y un resentido. Ya ven ustedes, contrastes. Ella era nieta de Octavio (por vía materna) y su tío hijo adoptivo, total nada, una cosa de familia.

Que Claudio Tiberio Cesar era un resentido, no lo digo yo. Lo dice Gregorio Marañón, un endocrinólogo que sabía de psicología. Sus motivos tendría. Claro que Marañón no había leído a Hare.

Lo que si es seguro qué Tiberio sabía, es qué Agripina la Mayor era una isla de virtud, en medio de un mar de señoras, digamos, de moral relajada.

Tiberio sabía que Julia Agripina era más Vipsania que Julia y él sabía bien lo que significaba ser Vipsania, en contraste con ser Julia. Nunca dejó de amarla.

Tiberio conocía la leyenda de las frutas dulces y las amargas. Aquella, según la cual, el árbol de las ciruelas Claudias da dos tipos de fruto: uno dulce y otro amargo.

Esta excelsa señora era hija de Julia la Mayor, hermana de Julia la Menor y madre de Drusila, Livila y Agripina la Menor, aquella que siendo esposa de su tío Tiberio Claudio Druso, hermano de Germánico, se cepilló al Senado, continuando la labor iniciada por la anterior esposa del disléxico, Mesalina.

Entiéndase bien: a todos los miembros, individualmente.

Esta Agripina Minor, además, fue madre y victima de Nerón Claudio que, no siendo Claudio sino Domicio Ahenobardo, fue un estupendo artista y el primero en utilizar las técnicas de la deconstrucción. Un gran innovador.

Dice, uno que le conoció, que fue el autor de la frase: “Que gran artista muere conmigo”, cuando lo apuñalaron con 31 años.

Se han hecho un poco de lío?. Pues esto era de Reválida de cuarto!!!.

En fin, creen ustedes que podríamos hablar de “la mujer lidera la dinastía Julio-Claudia”?.

Lo que no podrán deducir, porque no lo he dicho (ni lo voy a decir), es quien movía los hilos en esta historia. Los movía “la mujer”, como en todas las historias.

Tal vez, deberíamos ser más correctos y decir “la mujer lidera las dinastías”.

Hacía política Agripina la Mayor cuando paseaba las cenizas de Germánico por el Imperium?. Con qué objeto?.

Pues yo si sé que ella perdió un ojo, fue a la Isla Pandataria e inventó la huelga de hambre; como aquello era una innovación, también, nadie lo supo interpretar y murió, de inanición, en el año 33. Año malo, donde los haya, para líderes y lideresas.

(El Word me subraya esta palabra. Para Bill Gates no deben existir estas señoras lideresas. Bill Gates no ha debido oír hablar de Eva Duarte, Golda Meir, Benazir Bhutto, Edith Cresson y algunas otras que no mencionaré en este artículo).

Para que no quedara duda, Tiberio insularizó, con la madre, a sus hijos, con la excepción del pequeño “botita”, que ya despuntaba como un gran estadista en la alianza de las civilizaciones: En el incidente del puente sobre el Rhin, huyó a lomos de Casio Querea que, años más tarde, lo asesinó.

Total que después de Tiberio, reinaron Caligula, Claudio y Nerón, imponentes personalidades ejemplo de virtud.

Quien mandaba en esa familia?.

Pero todo esto sucedía antes de Nicea, luego todas estas mujeres no tenían alma, oficialmente, aunque a mi me parezca que si.

Yo no tengo, ni quiero tener, capacidad de resolución. Ave, Vipsania Agripina Maior, onus est honos.

Debo buscar, entonces, a una mujer que, nacida después de 325, tenga algo que decirme.

II.- LAS POST-NICEICAS (ENTRARON EN EL CIELO POR DERECHO PROPIO).-

Empiezo a repasar en mi memoria y, claro, aparece una paisana mía: Juana I de Castilla. Juana Trastámara.

Digo claro, porque esta imponente figura, de talla universal, me viene subyugando desde niño. Me atrae como un potentísimo imán. Me atrae más que su madre.

Resulta que la reina Juana, nacida en 1.479, si tenía alma y, a poco que la estudies, también tenía contrastes.

Nació en el seno de una familia regida, como en el caso de los Julios, por un psicópata importante que cosificaba a las personas y las utilizaba como instrumento de sus deseos. Un egocéntrico, con una infancia difícil, cuya vida fue ejemplo para un libro de política que escribió un tal Nicolás.

La casó, su padre, con un “ninaneno” (que diría mi madre), que era mucho conde, mucho duque y mucha leche, pero tonto del culo, el hombre, aunque muy hermoso él y un gran macho reproductor.

En 1.502, a la muerte de sus hermanos mayores, Juana es declarada, por las Cortes de Castilla, Princesa de Asturias. Y con ella es Príncipe de Asturias el amigo borgoñón, aunque la titular del derecho es ella. Qué en Castilla nunca nos ha importado que manden las mujeres, sobre todo si está casada con un borgoñón o un informático que, para el caso, es lo mismo.

Aquello no debió gustarle mucho a Fernando el Catalán, pero no dijo ni pío porque Isabel, la madre, aún estaba viva y esta tenía mucha mala leche.

Esto es una grosería, pero define muy bien a Isabel.

Era partidaria de qué la 38 no la oprimiera el chocho y si a la reina Isabel le oprimes el chocho, te echa de España sin anestesia ni nada.

No es que yo esté muy de acuerdo con echar de España a los españoles, pero ella sí lo estaba y era muy amiga de Gonzalo Fernández. Así que a hacer puñetas fueron los moros y los judíos.

Total que, en 1.504, muere Isabel y declara a Juana, nada menos que, “reina propietaria” (porque le sale de la 38).

El Hermoso le dice a su suegro que “verdes las han segado”, abuelo: mi señora es la jefa de esto. Y al Catalán se le ponen los pelos como escarpias.

El psicópata inicia, entonces (1.506), uno de sus planes maquiavélicos, atacando en tres frentes.

En primer lugar, mata de una pulmonía al Hermoso.

En segundo término, se casa con Germana de Foix, una agromontesa sobrina del rey de Francia. Cambiando la política de una vida y dejando fuera de objeto el propio matrimonio de su hija.

Y, para rematar el asunto, se pone morado, para evadirse, a zumo de testículo de toro con pepino, que era un refresco, muy al uso, en aquella época.

Y como creen ustedes que se debió sentir Doña Juana, al ver las locuras que hacía su padre?.

Resultado?. En 1.509, Juana I de Castilla ingresa en un convento, en Tordesillas, porque estaba muy triste y no quería reinar. La metió su padre. Y resultó que la loca era ella.

Hacía política la reina loca, en 1.506, cuando paseaba, con nocturnidad, el cuerpo sin corazón de su hermoso marido por las  frías estepas castellanas?.

Por muy mal que estuvieran las carreteras, ocho meses para ir de Burgos a Granada?.

Llevó a su marido con su madre y San Juan de los Reyes se quedó sin nadie.

Creen ustedes que, esta mujer, tendría alma?. Tenía contrastes?.

Esta mujer que murió en 1.555, a los 76 años, después de pasar 46 en un convento, siendo reina propietaria de Castilla, Aragón, de Galicia, de Valencia, de Granada, de la mar Oceana, de las islas “descovertas e por descuvrir”, y del sursum corda y aledaños.

Qué hablaron ella y su hijo, el Cesar Carolus, para que, hasta su muerte, su hijo, solo fuera Regente de sus propiedades?.

El vencedor de Biccoca, Pavía y Mülberg solo era Regente.

El azote de turcos, otomanos y protestantes, solo era Regente.

El nieto, por vía materna, de aquella Isabel, que no le gustaba mucho la 38, y que, tampoco, le gustaban mucho moros ni herejes, solo era Regente.

El biznieto Habsburgo-Borgoñón de Carlos el Temerario solo era Regente.

El emperador que se casa en Sevilla y se construye un palacio en la Alhambra, solo era Regente.

Pues, se lo crean o no, esto era de Reválida de sexto.

Se han fijado, ustedes, en los retratos de Juana y Carlos?. Los han comparado con los de Felipe, el hijo de Carlos?.

Cosa extraña eso, que decía el agustino Mendel, de los guisantes lisos y los guisantes rugosos.

Hacía política Juana?. Ave, paisana, onus est honos.

III.- LAS MODERNAS (NO QUISIERON ENTRAR EN EL CIELO).-

Aquí, en este apartado, no me queda otro remedio que mirar hacia la más potente personalidad científica, del género que nos ocupa.

Me refiero, claro está, a Marja Sklodowska.

La verdad es que dicho así, suena fatal, pero se trata de Marie Curie, aquella chica que a sus tiernos 24 añitos, más que la 38, los qué le oprimían eran los rusos.

Era hija de un profesor de física y una maestra de música. Dos disciplinas muy adecuadas para formar una mente prodigiosa.

Como les contaba, en 1.891, se cansó de su Varsovia natal y se piró a Paris, donde se matriculó en La Sorbona.

Esta señorita, aunque ya sabía mucho de eso, se licenció en Físicas dos años después y en Matemáticas en un año más. Es decir, a los 27 años ya tenía una doble titulación, pero de las buenas.

Nada de esto, que se lleva ahora, de un doble grado de derecho y empresas (que es lo mismo), con un postgrado en gestión de la dirección por la escuela taurina de Alcorcón.

Y estas licenciaturas las hizo con una beca cuyo importe luego devolvió.

En 1.894, se casó y pasó a llamarse Marie Curie, ya que se casó con el profesor Curie (ocho años mayor que ella) y, ambos discutieron sobre el Doctorado que debería hacer la insigne mujer.

Decidieron que el tema sería el análisis de los estudios de Becquerel, un chiflado que, luego fue premio Nobel con ella y su marido, andaba metido en asuntos de radiaciones.

En ese momento histórico, casi todo el mundo andaba metido en asuntos de radiaciones.

Becquerel, en Francia; Thomson y Rutherford, en Inglaterra; Planck, en Alemania.

En España, por aquellas fechas, andábamos más metidos en humanidades y decíamos aquello de “qué inventen otros”.

Total que nuestra heroína publicó y defendió su tesis, en 1.903, ante un asombrado claustro de hombres que solo una vez, con anterioridad, había visto aquello. No se pudieron resistir y le otorgaron el “cum laude”.

En ese mismo año, ya digo, recibió el Nobel de Física junto a su marido, Pierre Curie y  Antoine Henri Becquerel.

Todos los hombres, antes dichos, estudiaban las estructuras del átomo desde distintos puntos de vista teóricos, pero ninguno disponía de los elementos de medición que Monsieur Curie había desarrollado con sus estudios sobre la piezoelectricidad de los cristales de cuarzo.

El señor Curie resultó atropellado y muerto, por un coche de caballos, en 1.906 y a partir de aquí, la señora Curie se ocupó de todo, ella sola.

Obtuvo la cátedra de Física de la Sorbona, que había dejado vacante su señor marido y dirigió, con mano firme, el recién fundado Instituto Curie.

Madame Curie, naturalmente, tuvo algún que otro desliz. En 1.911 se lió con un casado (siendo ella viuda) pero, al contrario que otras veces, fue el casado el que obtuvo réditos; para esas fechas Paul Langevin ya era sabio, pero claro, no tan sabio como ella, aunque si más listo.

Ese mismo año de 1.911, Madame obtuvo su segundo premio Nobel, esta vez en Química.

Tal fue el trabajo de esta mujer que, en 1.935, su hija Irene y su yerno Frederic, obtuvieron otro premio Nobel para la familia.

Marie Curie se declaró muchas veces, a lo largo de su vida, agnóstica y, también, en muchas ocasiones hizo política.

En 1.914, fundó el Instituto del Radio de Paris y lo dirigió.

Durante la primera guerra mundial propuso el uso de la radiactividad para fines sanitarios en heridos y creó el Petit Curie, un pequeño laboratorio ambulante que iba por el frente curando gente.

En 1.921, hizo gira y política en USA, que es donde estaba el dinero, para recaudar fondos para la investigación, cuando no quiso patentar el proceso de síntesis del Radio, dejándolo abierto a toda la comunidad científica.

Ni que hablar tiene la lucha que mantuvo, durante toda su vida, por la independencia de Polonia, su país natal. Le puso su nombre a un elemento químico: El Polonio.

Esta murió en 1.934, después de quedarse ciega, de anemia aplásica, debido a su continua exposición a las radiaciones.

Se escondió, alguna vez, Marja Sklodowska detrás del genero?.

Ave, Marja, onus est honos.

recordandote

IV.- LAS POST-MODERNAS (ESTAS NO VAN A ENTRAR, AUNQUE QUIERAN)

En este capítulo quiero poner a todas esas mujeres que se esconden detrás de su género para progresar, para medrar. A todas las incompetentes del cupo.

No pondré a las que, al morir su socio, se hicieron cargo, en solitario, de la labor empezada por los dos. Porque, las que incluyo en este grupo, no tienen socio.

Quiero poner y pongo, porque soy el que escribo, a todas las mujeres que, sin mérito alguno, trepan y progresan, de forma maniobrera y sibilina, en la escala de su actividad sin tener ni idea de cual es su actividad. Progresan por el mero hecho de ser mujeres.

Y para que no se enfaden, o se enfaden menos, también quiero poner a los hombres que hacen lo mismo. La única diferencia es que los hombres no se esconden detrás de su género.

Esas personas que acumulan títulos pero no tiene profesión; esa gente, generalista, que vale para todo y no hace nada.

Pongo a todas esas personas que no trabajan de lo que son. Que se formaron para una cosa y ahora trabajan de otra no por necesidad, lo cual es triste, sino porque no saben lo que quieren, solo quieren trepar.

Voy a señalar a las juezas que trabajan de políticas. A las ingenieras que no trabajan de ingenieras. Aquellas que, con tres meses de prácticas, se consideran expertas en algo. Se consideran expertas en igualdad. Acabarán en Consejos Asesores.

Esas personas que quieren llegar y llegan a puestos directivos desde una formación absolutamente generalista, sin ninguna especialidad, cuando no sin formación.

Esas personas que estiman que primero es llegar al puesto y luego adquirir los títulos.

Todos esos políticos y políticas que piensan que se puede dirigir la sociedad sin una mínima formación ética y moral.

Aquellos y aquellas que piensan que se pueden tomar decisiones sin conocer los elementos de juicio, solo “gestionando” la dirección. Les da lo mismo lo que haya que dirigir.

Aquellos y aquellas que piensan que solo hay que obedecer al nomenclator; que haciendo lo que te manda el jefe, o la jefa, sin pensar, tienen suficiente para justificar su buen sueldo.

Esa gente que entiende que para que todos seamos iguales a los más altos hay que cortarles los pies. Esas personas que abren los codos para que no pase nadie y todo el mundo trabaje a su ritmo (el de ellas).

Me dan mucha pena estas individuas. No les y las voy a saludar.

Me entristece que alguien no haya sentido la pasión de su profesión a los veinticinco años; la satisfacción del trabajo bien hecho a los treinta y cinco; la plenitud de sentirse profesional a los cuarenta y cinco y la alegría de que los propios colegas le reconozcan como buque insignia de la profesión, en su comunidad, a los cincuenta y cinco.

Si, lean bien.

Yo desprecio a los Aparejadores que no son Aparejadores, son Secretarios de Estado y discuten de colores y formas. No saben medir una garita de guardia y diseñan escaparates o pistas de pádel.

Ignoro a los Arquitectos que no son, siquiera, proyectistas y pretenden dirigir equipos desde la gestión.

Me caen mal los ingenieros que no ingenian nada, los abogados que no defienden, o los médicos que no curan.

Alguien, en el pasado, les llamó “titulados” y yo no lo entendí porque no quiero incluirme entre ellos.

Me produce malestar toda esta caterva de generalistas, sin vocación, que llegaron ahí porque algo había que hacer, discuten sobre el por qué unas religiones se superponen a otras y toman decisiones desde las sensaciones.

Desprecio, en fin, a las mujeres que no son personas. Es decir, desprecio a las mujeres y a los hombres que no tienen alma.

Como se puede apreciar a alguien que muestra un alma confeccionada con los datos explotados por un gabinete de sociólogos y económetras asesores?.

Como se puede apreciar a alguien que estima que lo importante es como te perciben y no como eres?. Nadie les habrá contado que lo importante es que te perciban como eres?.

Alguien se puede creer que estas sufrirán y morirán por un síndrome profesional?.

Es esto lo qué yo trato de enseñar a mis hijas: sois mujeres luego sois personas. Pelead, a muerte, por vuestra profesión y por vuestro proyecto. Conoced y sabed de algo y que os paguen por ello.

No fue aquello lo qué nos enseñó Ernesto Guevara.

“muchos me dirán aventurero y lo soy, solo que de un tipo diferente y de los que ponen el pellejo para demostrar sus verdades”.

Aquí se queda tu clara, tu entrañable transparencia.

Ave deshonestas, morituri te salutam.

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  1. jesus
    marzo 23, 2011 en 9:07 pm

    animo Malaspina, me gusta lo que escribes y cómo lo escribes, aunque juego con ventaja: conozco a muchos de tus personajes… y algo te conozco a tí… por cierto, muy bueno lo del mono… Un abrazo. Jesús

    • marzo 23, 2011 en 9:44 pm

      Gracias, Jesús….igual, algún día, escribo sobre cierta partida de poker…ó igual no. La vida te va llevando.

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