Inicio > Uncategorized > SOBRE LA INMORTALIDAD Y OTRAS COSILLAS

SOBRE LA INMORTALIDAD Y OTRAS COSILLAS

Estaba leyendo un artículo sobre la inmortalidad y me han movido algunas reflexiones que me gustaría compartir.

Ahora se cumple el segundo año desde que me pasó lo más malo. Tuve un accidente de tráfico y vi, muy de cerca, la cara a la de la guadaña, o como diría D. Frank: and so I face the final curtain.

Afortunadamente la pude esquivar, esta vez. No lo hice solo, tampoco esta vez.

Los míos, mis conmilitionen, cerraron filas y en formación de tortuga arroparon al díscolo, cediendo el mando a una sola persona que dirigió la recuperación de pecio hundido con una maestría memorable. La maestría de quien sabe, la abnegación de quien ama. La de la guadaña huyó, cuando vio las líneas de defensa y comprendió el asunto. Cobarde!!!!. Mi madre, desde el cielo, me reprendía por mi mala conducta.

I.- LA INMORTALIDAD.

Es preciso distinguir entre la inmortalidad física, es decir, la cuestión de vivir para siempre, lo que nos llevaría a ser necesarios, y el concepto de transcendencia que nos hace “un poco” inmortales, sin de dejar de ser contingentes.

Toda esta corriente de pensamiento, que viene desarrollándose desde tiempos inmemoriales, fue descrita por Sto. Tomas de Aquino en el siglo XIII, basándose en textos y pensamiento aristotélicos y en trabajos, traducidos al latín, de Avicena (S.X) y Maimónides (S.XII). Estos dos eran médicos y, claro, reflexionaban mucho sobre la vida y la muerte.

Todos estos sabios lo son monoteístas, es decir, postulan la existencia de Dios como ser “necesario” para justificar la existencia de todos los demás que somos contingentes.

Todos estos antiguos no conocían a Carl Sagan ni a Stephen Hawking. Después de lo que nos han contado estos modernos, suponiendo que exista, Dios está muy lejos. No deberíamos ser tan egocéntricos como para pensar que somos su pueblo preferido.

No voy a entrar en otras filosofías, (no creo en la mía que es la verdadera y voy a creer en esas!!!) que anulan todo concepto de “necesariedad”, simplemente elaborando el concepto de “reencarnación”. No necesitan a Dios, pero si a la espiritualidad. Se necesita algo para justificar la bondad, la honestidad y esas tontunas que hacen buenos o malos a los hombres.

En todos los casos, parece como si a los humanos pensantes, en todas las culturas, les diera miedo la “no existencia” y hacen todo tipo de artificios, maniobras y juegos malabares para pensar que, de alguna forma, somos inmortales. Y si no fuera así, al menos, trascendemos.

Lo somos nosotros (inmortales), dicen los budistas, reencarnándonos una y otra vez y, dependiendo  de lo virtuosa que haya sido tu vida, lo harás en la cabra del gitano, con lo que estarás condenado a pasar la vida subido en una banqueta, escuchando a un tío que toca fatal, o lo harás en Mahatma Gandhi, con lo que te pasarás la vida sentado, muerto de hambre y con una sabanilla cubriéndote el cuerpo (total, para qué quieres más?). La culminación total de la espiritualidad es la ausencia de deseo.

Por cierto, que las nuevas tecnologías llegan también hasta el tío de la cabra y la banqueta. Ahora, en vez de un saxofón roñoso y una zíngara con una pandereta, llevan un organillo a pilas y unos altavocillos. Los donativos los recoge un macaco con carita tristona: el músico sigue siendo igual de malo. (Me puedo imaginar las conversaciones, sobre su vida anterior, de la cabra y el mono cuando vuelvan a casa).

Para decirle a Lord Mountbatten, “Luis, querido, este es mi país y no el tuyo. Igual si te vas como amiguete nos ahorramos mucha sangre. Además, amigo, ten cuidado con Nehru que se está tirando a tu señora”, no hace falta mucho más que una sabanilla.

Hace falta, en cambio, un espléndido uniforme de Primer Lord del Almirantazgo, el pecho lleno de chapas y un tupé engominado para contestar, “Mahatmy, my friend, es mi señora la que se tira a Nehru y a mi me parece perfecto, ya vamos por el tercer estadio del conocimiento”.

Este hombre era coleguita del padre de nuestro Rey. Hicieron la carrera juntos.

Bahhhh!, cosas de los britanos y su flema. Grandes figuras políticas, si lo que te juegas es un subcontinente.

Imagínense, entonces, una conversación parecida entre Lord Vader y Luke Skywalker, cuando se juegan una galaxia:

El malote y oscuro de Lord Vader dice (con su oscura y ordenada música):

“Nunca me casé con tu madre, porque era de moral distraída….ahhhhsss, le gustaban los peluches de dos metros…ahhhhsss. Además, que sepas que  Leia es valenciana y se pega unos viajitos estupendos con Mr. Solo en el YT-1300 de Corellian engineering, ahhhssss.”

A lo que el brillante amo Luke contesta (con su brillante y apabullante música):

“Mi madre era muy buena mujer y tu la engañaste, bribón!!!. Prepárate para recibir de tu propia medicina láser”.

Lord Vader (Darth, en casa), que es extremadamente malo y quiere poner en inferioridad al amo Luke le dice:

“Recuerda que soy Anakim Skywalker, nací sin padre y mi madre no lo pudo explicar. Tu eres mi hijo y ya te he dicho quien fue tu madre, aahssss”.

Con lo que no contaba el amigo Darth era con la espléndida educación que Obi-wan había dado a la criatura y el post-grado que hizo con Joda-Pujol….los canales.

A falta de mejor imaginación, nos inventamos entonces, el concepto “trascendencia”. Es decir, hacemos, decimos, realizamos actos que nos pervivan, que duren más que nuestro cuerpo en la sucesión del tiempo.

Así, los pintores pintan cuadros que duren decenas de años, los escultores esculpen (los vascos las levantan) piedras para que duren cientos de años, los arquitectos quieren construir edificios que duren miles de años y los músicos actuales componen relaciones de sonidos que duren decenas de segundos y las lanzan al espacio en forma de ondas, pienso, que por ver si alguien las escucha (me imagino a unos eruditos y superdesarrollados alienígenas, pegados a una antena de captación y mirándose con cara de asombrados, tratando de determinar lo que quiere decir La Terremoto de Alcorcón o tratando de comprender por qué Conchita lo pasa tan mal).

Todos estos y estas personas tan elaboradas artísticamente se pueden permitir el lujo de ser gayers. La gente que no tenemos esas cualidades artísticas nos conformamos con tener hijos, que es un método sencillo de transcender.

Pero, cuidado, no se crean ustedes que criar hijos es fácil, no, es muy complicado y laborioso. La mayor parte de las veces, inconscientemente, trataremos de configurar el mapa de conexiones neuronales de nuestros hijos a “imagen y semejanza” del nuestro.

Como todo en la vida, concebirlos es estupendo; tenerlos es algo más complicado, sobre todo en un Estado de bienestar, y criarlos supone 25 años de esfuerzo. Pero, amigos, los compromisos son irrenunciables por más que los abogados intervengan en el proceso.

Y en cualquier caso, señores lectores, les aseguro que criar hijos es la actividad más maravillosa que yo he hecho, con la que más me he divertido.

EL ALMA.-

En el caso de los monoteístas, no lo somos nosotros pero lo es nuestra alma inmortal. Creamos el concepto “alma”, que no tiene que ver nada con el cuerpo finito que se tienen que comer los gusanos.

Este concepto “alma”, que por ser inmortal nos aproxima al Ser necesario, es tan variado como personas existen y existen porque tienen alma. Si las personas no tuvieran alma no serían personas ni existirían.

Es por esta razón que cuando alguien es sumamente malote, decimos aquello de “este es un hombre sin alma” y grandes eminencias y estudiosos de la psique humana se esfuerzan en determinar qué es el alma y como nos caracteriza. Se esfuerzan en saber por qué hay almas negras y almas blancas. Se machacan estudiando el por qué hay almas negras que quieren parecer blancas. Aquello que decía San Mateo, (otro médico) de “sepulcros blanqueados”, refiriéndose a los Fariseos o a los lobos con piel de oveja que se refiere Chule en sus sermones.

Todo esto es tan sencillo como que si no hubiera almas negras, no existirían las almas blancas: existirían almas, sin más.

El día y la noche; la vida y la muerte; el ying y el yang.

Hace unos años me enteré que nuestro cerebro tiene más de diez mil millones de neuronas y que están interconectadas con unos “brazuelos” que se llaman Axiones y Dendritas. Son como conexiones USB pero tienen un espacio, entre ellas, llamado sinapsis. Este tipo de conexiones son muy eficientes en la transmisión de datos. (Después de leer esto, Estrellita me corrige: no se llaman Axiones, sino AXONES. Perdón).

En Avatar lo describen muy bien, ojala!!!, yo pudiera hacer eso con mi coche. No me harían falta las gafas para ver de lejos y poder asimilar la cantidad de información que me llega desde los laterales, encima y debajo de la carretera, que cualquier día me voy a matar por leer tanto. Deberíamos circular a 30 km/h, por las autopistas, y en los letreros luminosos deberían aparecer extractos de obras de ilustres literatos, en vez de los muertos que hubo el año pasado o lo barato que es un mueble-mecano de Ikea (I can’t get satisfaction when I’m driving in my car and a man comes on the radio, telling me more and more abaut some useless information, supposed to fire my imagination).

La información circula en forma de impulsos eléctricos muy débiles y se distribuye a cada grupo o zona del cerebro que es la encargada de elaborar esos datos y convertirlos en una respuesta, a velocidades algo inferiores a la de crucero del Halcón Milenario (Corellian Engineering es mejor empresa que Dios). Sería como comparar el MC12 de Maserati con un Renault Safrane.

Ahora me entero que nuestro cerebro tiene como unos canales preferentes que conforman el mapa neuronal de cada persona. Este mapa es único para cada individuo. Los impulsos eléctricos circulan por el cerebro de cada persona de una forma determinada en función de la configuración de las conexiones de sus Axiones y Dendritas.

Estoy hablando de personas con el cerebro sano, funcionalmente.

Este mapa, dicen los sabios, se forma preferentemente en edades tempranas. Hace falta mucho esfuerzo y entrenamiento para que estos canales se puedan reconfigurar una vez alcanzada la madurez física.

Esto ya lo sabía mi madre que decía aquello de “el árbol que se tuerce de pequeño….”. Mi madre no tenía ninguna base científica, era sabia (como casi todas las madres, que no es el caso de los padres) solo por la simple inspección ocular.

También lo saben, desde hace mucho, los budistas que inician el adiestramiento con muy poca edad. Tuesday Lobsang ingresó en el Chakpory a los 7 años, y eso que nació en Plympton (Inglaterra), si llega a nacer en Lhasa…. No quiero ni pensar donde le hubieran abierto el “tercer ojo”.

Es, pues, este mapa de conexiones lo que define al “alma”. Es la esencia de cada persona.

La formación de este sistema define, pues, la respuesta de las personas a los distintos estímulos.

Si, cuando tienes cuatro años, te enseñan que comer saltamontes fritos es un manjar y ves a tu padre y a tu madre gozando como locos cuando comen esos bichos, cuando tengas treinta, cada vez que veas un plato de saltamontes fritos tu sistema límbico reaccionará ensalivando.

Si de pequeño te enseñan, por medio del ejemplo y los comentarios de tus mayores, que abusar de tu fuerza física está muy mal y no tiene ningún mérito, es más, aprendes que pegar a alguien mas débil que tú es una villanía que te convierte en un estúpido cobarde, lo que están haciendo es configurar unos canales determinados de transporte de la información para que la respuesta sea una determinada.

La respuesta suele ser que cuando sacudes (preso de la ira) a un canijo, en el cole, vuelves a casa totalmente abatido por haber sido tan villano, aunque el puto canijo te hubiera estado jodiendo toda la mañana y se chivara al maestro de que le estabas tirando granos de arroz, con un canuto, a otro colega de cervatana, durante la tercera vez que el maestro explica los afluentes, por la derecha, del río Tajo al torpe de la clase.

Hace falta un poco más de entrenamiento para comprender al canijo pusilánime y como se debía sentir esa criatura en medio de un fuego cruzado de granos de arroz, entre Arturo, rey de los Bretones, y el Caballero Negro Mordered. Naturalmente, el canijo, no tiene ni idea de quienes son Arturo y Mordered.

Ni con mucho entrenamiento he podido, nunca, comprender como a alguien le tienen que explicar los afluentes de un río. Y lo que ya es, absolutamente maravilloso, es que te encuentres, años después, al puto canijo de concejal comunista!!!!. Predicando la igualdad en la torpeza, y piensas (preso de la soberbia): “pero so puto canijo, es que a mí me tenían que explicar la lista de los Reyes Godos?, tiene eso algo que explicar?. De los siete hermanos Macabeos, te aprendiste cinco y de los diez mandamientos, cuando te preguntaron, dijiste siete. Cuantos artículos de la Constitución pretendes comerte ahora?”.

Como ya han pasado muchos años y mucho entrenamiento, solo piensas, pero sujetas la lengua y cuando vuelves a casa reflexionas: “qué hace que el puto canijo consiga provocarme sentimientos negativos desde que tenía 9 años?”. Mecagonelputocanijo!!!! (más sentimientos negativos que controlar).

En definitiva, estoy hablando de la “educación”. Estoy hablando del diseño del alma; lo que cada cual entiende como valor social, y lo hago extensivo a lo que cada cual entiende, íntimamente, como bueno o como malo.

LOS MEDIOS Y LOS FINES.-

Ahora está muy de moda la felicidad, y yo siempre he entendido la moda como el valor que más se repite en un conjunto de datos.

Parece que “ser feliz” sea un fin, sea el fin. Parece como si para ser feliz valiera todo. La felicidad depende del tipo de molécula que metas en la sinapsis. Si lo que metes es un neurotransmisor endógeno, como la serotonina, serás muy feliz. Cuando llevas más de una semana intoxicado de serotonina se te empieza a poner cara de tonto.

Se venden decenas de miles de libros, escritos por divulgadores que se llaman a si mismos científicos, que hablan, dan recetas y hasta fórmulas matemáticas para “ser feliz”. Programas de televisión, debates, foros y todo tipo de análisis cualitativos sobre la felicidad.

He leído que en Bután es obligatorio ser feliz. El gobierno hace leyes que obligan a las personas a ser felices, claro, según las normas que dicta el propio régimen.

En Bután, donde el PIB per cápita es 4.100 $, en 2.009, son, obligatoriamente, felices. En un país donde el 53% de la población es analfabeta, en 2.009, es obligatorio ser feliz. En una nación de 691.000 habitantes, mueren 5 de cada cien niños antes de cumplir un año pero es obligatorio ser feliz y son los tíos más felices del planeta según los estándares que se inventan unos tipos en Nuevayork.

La primera noticia que tuve sobre Bután fue en la radio y alguien, de una agencia de viajes, estaba vendiendo turismo en Bután como si fuera un viaje a la felicidad. Eso si, advertía que el gobierno de Bután, en aras a preservar esa felicidad, solo permitía entrar a 25.000 personas al año, por lo que los trámites, el viaje, el alojamiento y todo lo demás eran arduos, y el precio alto. Venía a decir: “las vas a pasar putas, te vamos a soplar una pasta, pero ya verás que felices son esos tíos”

Yo pintaba, en calzoncillos, una reja de mi casa; Estrellita me había hecho una limonada fresquita y las perritas estaban sentadas, a la sombra, mirando lo poco feliz que yo estaba.

Aquella tarde me gasté dos euros en el bote de pintura, un euro más en la brocha y medio euro en el disolvente que usé. Si le sumas 3 euros de la limonada y la parte proporcional de gastos generales, beneficio industrial, impuestos y tasas administrativas, por 12 euros, aquella tarde fui treméndamente infeliz observando la reja de la ventana que resplandecía fulgurante.

Naturalmente no fui nada feliz, porque decidí no ir a Bután y porque Estrellita me reñía por mancharme los calzoncillos de pintura y decía “vístete, que no me gusta verte desnudo”, a lo que yo contestaba “cielo, no te imaginas el daño que hace esa frase a un hombre de mi edad”.

En 1.992 hice una visita rápida a la India (12 días) y, describo este incidente porque me llamó mucho la atención.

Un hombre semidesnudo, que es como visten en Jaipur (son así de casuals), tostaba cacahuetes en una especie de palangana de latón, al amor de un exiguo fuego. No habría más de medio kilo de manís con cáscara y todo. Aquello, hablando en Román Paladino, no era más de un puñado de cacahuetes, que pretendía vender a los viandantes. Ese era todo su patrimonio.

Pues, ante mi asombro, un mono muy chulito él, que venía de un templo cercano, en llegándose a la palangana de latón, trincó un puñadito de cacahuetes (dos o tres) y se piró, tan tranquilo, como si eso lo hiciera todos los días a esa misma hora. Pero, vamos, sin despeinarse.

Mi asombro fue más, cuando el hombre semidesnudo, juntando las palmas de sus manos y haciendo reverencias, saludo, al mono, con una cara de inmensa felicidad.

Esa misma mañana, en el mausoleo de no se qué Khan Mogol, otro tití intentó mangarle las gafas de sol a mi señora.

Mi Estrella Polar, al sentirse agredida por el primate, gritó asustada. Naturalmente la ocasión la pintan calva, yo aproveché la intención y cual héroe salvador, aticé un manotazo al mono que estaba encaramado en el hombro de mi señora, y cuando cayó al suelo le metí un Kick off que fue a parar cinco metros más allá (un plís-plás, en términos malevos).

Ipso facto aparecieron unos guardias armados, hablando en un idioma que yo no entendía, haciendo gestos que me indicaban que tenía que acompañarles.

En la habitación donde me metieron, el guía que nos acompañaba trató de explicar que yo no sabía que ese mono era Dios, que, en cualquier caso, estaba muy arrepentido, lo que yo corroboraba haciendo reverencias de cabeza y juntando las palmas de mis manos, y que esta situación no se volvería a repetir. No es fácil explicar a un guardia indio que, para un occidental, ver a Dios en forma de mono no está en sus canales preferentes.

Yo estoy acostumbrado a ver a Dios como un ojo dentro de un triangulo y a su hijo, que es de su misma naturaleza (soy monofisista), todo ensangrentado y crucificado por culpa de la maldad de los hombres.

Esas explicaciones y 20 $ me sacaron de aquella situación.

Ya pueden imaginar ustedes que comprendí lo del mono y los cacahuetes.

Y comprendí también que, en esa ciudad, tenían un modo muy particular de ser felices.

Lo que me cuesta mucho más trabajo tolerar es que un mono venga y me mangue lo que me ha costado mucho esfuerzo conseguir.

Parece ser que ahora, en las culturas occidentales, “ser feliz” es un objetivo, como si se pudiera “ser” feliz. Como si nadie entendiera que el puro objetivo de ser feliz te hace infeliz, porque no se puede alcanzar. Cuando alguien “es” feliz es que “es” bobo.

Se podrá hacer un ejercicio de abstracción y, en un momento dado, en un espacio de tiempo, “estar” feliz, pero como se puede “ser” feliz con la cantidad de información desagradable que nos llega?.

Dicen en Campo de Criptana que “un tonto arruina a un pueblo”. Tienen mucha razón, un tonto feliz, muy feliz él, arruina a todos los demás.

El tonto feliz, siquiera se plantea que sus decisiones, que son muy beneficiosas para su felicidad, están perjudicando gravemente a otras personas.

He conocido, personalmente, a gente que toma decisiones que les causan mucho pesar y sufren mucho, pero que no tienen más remedio que tomar, en orden a su felicidad posterior, aunque perjudiquen a los demás.

A otros me los presentó Jesús Hermida, un día cenando (cenando yo, él estaba trabajando).

Es el caso famoso de Sadam Husein, aquel malo-malón que los americanos pusieron en el As de diamantes, que cuando hablaba con Dios le decía que, a pesar de que a él le doliera, no tenía más remedio que gasear a los kurdos, en beneficio de la felicidad común.

Esto no les molestaba mucho a los americanos pero, amiguete, si te metes en mi estación de servicio, te meto caña, eh!!!. Pero es que, primero, te meto yo y, luego, te mete Uve Doble, que está aquí conmigo, y tiene un poderoso amigo que habla con acento mexicano.

Gadafi, ahora, está haciendo lo mismo. Solo que este ha llamado, directamente, a su hijo y le ha pedido que use los juguetes que le compró cuando era niño (los tanques, los aviones y esas cosas). Naturalmente en aras a la salvaguarda de la unidad del destino común en lo universal y la felicidad general de la población.

Estas personas que hacen estas cosas son felices?. Los medios que utilizan, para ser felices, se pueden considerar correctos?. Éticos?. Morales?.

Cómo serán sus mapas de conexiones neuronales?. Cómo se formaron a edad temprana?.

Puedo entender a Gadafi. He estado mirando su biografía y este lo pasó mal de chaval. Puedo entender como se formó su cerebro.

Lo que me cuesta mucho más trabajo es entender a su niño. También he estado mirando su biografía y, aunque se lo comprara papi, este niño estudió, es grado, post-grado y master del universo. Mucho me temo que la mano de papi está impresa en sus conexiones neuronales.

No voy a entrar en los regímenes políticos, que cada cual tendrá sus ideas.

Aquí tenemos el menos malo, como dijo un biznieto de Sir Marlborough Churchil, (cada uno tenemos nuestras marcas. Prefiero Malrboro a Winston) y cuando alguien lo hace mal los ciudadanos le quitan.

Sencillamente porque los ciudadanos, aunque algunos lo crean, no somos tontos. Y no lo somos por más que La Noria tenga dos millones de audiencia, por voluntad propia, y cuatro millones más porque se lo manda su señora o Angela Merkel.

Van ustedes a comparar?. Se casó a los 23 años con el señor Merkel, se divorció a los 27, y sigue usando su apellido. Menos mal que es luterana desde niña!!!!. Viene a España y le pide a nuestro insigne lider de las civilizaciones que necesita a nuestros ingenieros, muy educádamente, eso sí. She’s the latest and the greatest of them all (a ver si encuentran el collar de perlas. Les voy a dar una pista: está a hacer puñetas de donde están mirando).

Anuncios
Categorías:Uncategorized
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: