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MACK THE KNIFE

Estaba, esta mañana, escuchando Mack the knife, aquel viejo tema de Bertolt Brecht, Kurt Weill y Marc Blitzstein que habla de un tipo matón, donde los haya. Y, a pesar de que cuando pienso me duele mucho, pensaba yo:

Un hombre, Macheath, que aprendió desde muy joven los rudimentos del oficio y es lo que mejor hace, mata espléndidamente. Es un profesional del asesinato.

Este tema es un espectacular swing que, como no podía ser de otra forma, canta D. Frank (Old Blue Eyes) con sus amigos del “Rag”, como otros tantos lo cantaron, a los que él mismo rinde tributo en la parte de la canción donde se rinde tributos a los que admiras y, de paso, presenta a los músicos.

Todos los grandes crooners y muchas estrellas del jazz han interpretado este tema. Desde Bobby Darin, pasando por Tony Bennet, Dizzy Gillespie, Dean Martin, hasta los más modernos Michael Buble y Robbie Williams (os recomiendo esto), me gusta este tío.

También grandes damas lo han hecho, mujeres de la tralla (si, he escrito tralla) de Ella Fitzgerald y Shirley Horn .

Siempre que pienso en Old Blue Eyes me acuerdo de la mala suerte que tuvo al enamorarse de Ava Gadner, aquel putón desorejado que, en vez de amar y respetar a su marido (a lo que se comprometió), se vino a España, entre otros, a cepillarse al Fary, entre otros, y acabó suicidándose después de padecer cáncer de útero (Dios la tenga en su gloria). A esta señora siempre le gustaron los tipos duros, en Mogambo estaba liada con un tío que se afeitaba con el machete, la censura española lo convirtió en su primo. Seguramente, yo también me hubiera enamorado de ella.

D. Frank, que siempre dijo que él vendía estilo, no canciones, dice:

Oh!, the shark has pretty teeth, dear (el tiburón tiene bonitos dientes,)
And he shows ‘em, pearly White (los muestra blanco perla)
Just a jack knife has Macheath, dear (igual que Macheath tiene navaja)
And he keeps it way out of sight (y la esconde)

When that shark bites with his teeth, dear (cuando el tiburón muerde)
Scarlet billows they begin to Spreads (olas rojas aparecen)
Fancy white gloves has Macheath, dear(guante blanco tiene Macheath)
So there’s never, never a trace of red (nunca deja un rastro rojo)

On the sidewalk, one Sunday morning (en la acera una mañana de domingo)
Lies a body, oozin’ life (yace un cuerpo rezumando vida)
Someone’s sneaking ‘round the corner (alguien se esconde por la esquina)
Could that someone perhaps, per chance be Mack the Knife
(no será, por casualidad Mack el navaja?)

From a tugboat, on the river going slow (ya no traduzco más)
A cement bag is dropping down (que luego me llamáis prepotente)

You know that cement is for the weight dear (quien quiera peces)
You can make a large bet Macheath’s back in town

(el culo se ha de mojar)

My man Louis Miller, he split the scene babe (ale!, a mamarla a Parla)
After drawing out all the bread from his stash (si pasáis por Alcorcón)
Now Macheath spends like a sailor (recuerdos a la Terremoto)
Do you suppose this guy, he did something rash
(alguien piensa que ese tío hizo algo malo?)
Old Satchmo, Louis Armstrong, Bobby Darrin
They did this song nice, Lady Ella too
They all sang it, with so much feeling
That Old Blue Eyes, he ain’t gonna add nothing new

But with this big, fat band, jumping behind me
Swinging hard, Jack, I know I can’t lose
When I tell you, all about Mack the Knife babe
It’s an offer, you can never refuse

We got Patrick Williams, Bill Miller playing that piano
And this wonderful, great big band, bringing up the rear
All these bad cats, are in the band now
They make the greatest sounds, you’re ever gonna hear

Oh Sookie Taudry, Jenny Diver, Polly Peachum, Old Miss Lulu Brown

Hey the line forms, on the right dear
Now that Macheath, that bum is back in town
You’d better lock your doors, and call the law (mejor cierra la puerta y llama a la madera)
Because Mackie’s back in town. (porque Mack ha vuelto a casa)

Me llama mucho la atención porque viene a describir a una persona que no tiene sentimientos y lo compara con un tiburón.

Si habéis visto el ataque de un gran blanco, os habrá pasado lo que a mí: que te quedas acojonado de la violencia con que ese animal, desde las profundidades y distinguiendo a sus presas en silueta, emerge y destroza a sus victimas con una “profesionalidad” inusitada. La profesionalidad del que lleva haciendo eso desde que nació.

Este tipo de imágenes las veo repetidas en otros tipos de ataques, caso de las leonas.

Si a esta letra le pones música de swing, está muy claro que eres un tipo, cuanto menos, irónico….que es como a mi me gusta ser. Por eso me llama la atención.

De una forma inteligente viene a contar que no mata quien quiere sino quien puede. Que matar es un asunto de entrenamiento. Entrenamiento y adiestramiento para, no solo saber matar sino también, no sentir la muerte como algo deplorable. Algunos humanos, cuando nos comemos una vaca, ni siquiera pensamos en la familia de la vaca.

No existe ninguna violencia en el ataque de un tiburón, es que, sencillamente, tienen dientes perladamente blancos y los usan. Los usan para comer y esa es su forma de comer.

Tengo entendido que los hombres no les gustamos a los tiburones (ni a Ava Gadner), pero es que estos animalitos, aunque no les gustemos, te prueban. Claro como no les gustamos, luego sueltan la presa.

No habría ningún problema, en esto, si los hombres tuviéramos 45 pulmones, pero como solo tenemos dos resulta que cuando un gran blanco te prueba y decide no comerte, te ha quitado un pulmón, que te dan ganas de decirle con el último hálito de vida: “coño, pues para esto no te pongas”.

En definitiva, los tiburones hacen lo mismo que el tabaco pero con algún matiz distinto. La diferencia que existe entre treinta años y treinta décimas de segundo. Más o menos como en el tema de las mujeres, la diferencia entre una como Dios manda (Casera) y una guarrilla (Revoltosa). Yo fumo.

Pues bien, lo que viene a decir la canción es que Macheath no tiene sentimientos, es un psicópata y yo pienso que la canción no dice si Makheath tiene familia, mujer, hijos…..en fin, afectos.

La letra solo nos dice que, profesionalmente, es impecable. Que da lo mismo lo que hubiera hecho el buen hombre de Louis Miller, era un cadáver desde el mismo momento en que Macheath le puso los ojos encima.

Que tenía que haber hecho Louis Miller?. Sencillamente no ponerse en el camino de Macheath. Pensar, como yo, “en qué puta hora fui allí”.

Esto es tan claro como lo deberían tener los surfistas que buscan magnificas olas en las aguas de Cape Town. Tienen alguna culpa los tiburones?.

Ellos están, tan a gusto, en su hábitat y unos estúpidos humanos se montan en una tabla con silueta de foca y se ponen a hacer el tonto en la superficie del agua. Son cadáveres, porque los tiburones pueden matar y no se van a plantear el daño que hacen a las familias, las esposas y los hijos de los surfistas. Los tiburones no tienen conciencia.

Los tiburones no discuten con los surfistas:

– Señor surfista, yo soy un tiburón y le voy a quitar una pierna, le parece bien?.

– Vale, señor tiburón y no se conformaría usted con quitarme de rodilla para abajo?.

– Mire usted, señor surfista, es que yo soy un gran blanco y no sé si voy a tener tacto para un trabajo tan fino como el que me pide usted. Algunas veces me equivoco y, con la pierna, me llevo un hígado.

Y la pregunta del millón es: “los que no tienen conciencia son responsables de sus actos?”.

Claro, es mucho más fácil pedir a la Armada Sudafricana que limpie de tiburones la zona. Que acordone las zonas limpias y nos deje olas estupendas para practicar nuestro deporte favorito.

Esto tiene un problema importante y es que, cuando solo queden media docena de grandes blancos, alguien decidirá que los pulmones de un surfista son menos importantes que los dientes del animal. Alguien del Ministerio de Igualdad.

Y digo yo, no sería más fácil pedirles a los surfistas que son gente educada y razonable, que buscaran sitios más seguros?. Habría que advertirles que eviten ciertas costas de Australia donde habitan los cocodrilos marinos, que estos miden seis metros y también tienen dientes perladamente blancos. Y, además de las costas de Australia, que eviten los “after-hours”, que están infestados de tiburones.

Tíos, por que no hacéis la ruta desde los Doce Apóstoles hasta Sidney, por la Great Ocean Road, que es una excursión preciosa de quince días?. Yo os puedo enseñar fotos. Hay mucho gay disfrazado de excursionista, pero estos son mucho menos peligrosos que los tiburones. Algunos, hasta son divertidos y muy buena gente.

Conozco personas así, personas que tienen dientes perladamente blancos y que van a morder sin sentimientos, porque ustedes son una silueta. Personas, estas, que han vivido, desde que nacieron, en la Caverna de Platón y solo distinguen siluetas.

Daltónicos sentimentales. Gente muy poco elaborada. Yo les llamo “gente de Termomix”.

Como en el caso de los tiburones, su cerebro se formó hace setenta millones de años y no ha evolucionado, hacen las mismas cosas que hicieron su madre, abuela y bisabuela.

Cuando las vean, lo mejor que pueden hacer es cerrar la puerta y llamar a la Ley, porque Mackie está de vuelta en la ciudad.

Mackie está de caza, de nuevo.

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Categorías:Uncategorized
  1. Aún no hay comentarios.
  1. marzo 23, 2015 en 10:26 am

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