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Archive for 25 abril 2011

HADDOCK

Hace unos meses, algún amigo de los aficionados a las escrituras; de los que nos curtimos en los blogs, por qué no decirlo, con el animo oculto de obtener el Nobel de Química o la Medalla Fields, no este año ni el que viene, pero quien sabe!!!, me mandó una muestra de su “fluida”, nunca mejor dicho, prosa.

 

Dada la temporada litúrgica en la que nos encontrábamos no me pareció correcto publicar esto, aún habiendo pedido permiso al autor y al párroco coadjutor de mi barrio, el cual me amenazó con una penitencia de dos meses a base de bróculi rizado diurético.

 

Ahora, que estamos resucitados, me parece un tiempo mucho más adecuado para estas disquisiciones.

 

Esto, que ustedes pueden leer a continuación, está escrito por Reginald Haddock. Un marinero, compañero mío, más noble que yo.


 

Lo conocí en Moulinsart, un viernes santo (como casi todos los viernes) que me citó para pedirme consejo sobre cierta derrota que quería tomar a fin de escapar de los continuos acosos, a los que se veía sometido, por parte de la señorita Bianca Castafiore, la cual pretende, a todas luces apagadas, desposarle; asunto este de las nupcias que no agradaba mucho a D. Archibaldo.

 

Estaba firmemente determinado a huir de tan horrendo destino, aún jugándose la vida en Hornos, Buena Esperanza o en Malaca Straits. A pesar de que le hice, lo mejor que pude, los cargos y le hablé de las ventajas de tan afinada señorita, en relación a sus artes culinarias y gran experiencia en la gestión del hogar, no hubo manera de llegar a ningún convencimiento.


 

Naturalmente, no revelaré públicamente esta derrota no sea que Bianca esté al loro y haga flaco favor a mi amigo. No tengo muchas ganas de tener que escuchar sus piropos. Me hizo jurar el secreto, compréndelo, Bianca. No me apetece nada escuchar al Capitán Haddock llamándome troglodita, ectoplasma, y cosas similares. 


 

Nos cuenta el maestro Reverte que la ejecución formal, el estilo, la composición gramatical, todo eso está muy bien y es muy necesario en la construcción de un relato (es académico de la Española, que como muy bien saben ustedes es una aceituna como ninguna y está rellena de rica anchoa), pero que mucho más importante es la idea. El genio creador.

 

Alguien que elige este personaje, tan aficionado al Loch Lommond y tan ingenioso en sus insultos e improperios, como Alter Ego ya me parece un tipo divertido, sin necesidad de hacerle una colonoscopia.


 

Lean ustedes y diviértanse (este tipo de cosas no son fáciles de encontrar, gratis):

 

Dice el Capitán Haddock.-


Lo había conseguido, desde el penthouse de Torre Espacio se disfrutaba de una vista espectacular del paseo dela Castellana, pero el verdadero espectáculo estaba dentro.
Cuando recibió la invitación para unirse al evento que organizaba la Oxfordian Brotherhood con motivo de la apertura de su centro en Madrid, su corazón galopó como un pura sangre irlandés en las verdes praderas de Connemara, inmediatamente se puso al tajo, solo tenía una semana para prepararse y no era momento de ceder a histerias banales. Dos días en jornada de ocho horas en la milla de oro le proveyeron de un estudiadísimo look vieja nobleza rural inglesa con toque snob que tan bien le sentaba y de paso dejaron la Visa oro pidiendo la eutanasia. Tres días de dieta ligera para purificar el cutis, apenas unos esenciales de pera y unos yogures de leche de yak desnatada aromatizada con flores de lavanda, le devolvieron tersura y brillo juvenil a la piel, el sexto día tratamiento completo de peluquería, aromaterapia, fitoterapia y masaje papúo-balinés con aceite de cardamomo (de primer prensado) para tonificar y relajar el músculo y a dormir como un bebé con un carísimo generador de ondas theta de banda entre 3,5 y 7 herzios como apoyo logístico.

Y aquí estaba, apoyado en un enorme ventanal, contemplando a la élite, a la puta élite y él era uno de ellos.
Las conversaciones se desarrollaban en pequeños grupos, en tonos de voz pausados, primaban las sonrisas sobre las risas, visto a cierta distancia se podía detectar la pauta de un vals en los movimientos de incorporación y retirada de los miembros de la hermandad e invitados a los distintos corrillos. Un pequeño ejército de discretísimos camareros impecablemente uniformados se movían con silente elegancia de manera que nadie tuviera un vaso vacío en la mano. Dos bellas mujeres, vestidas de Vivianne Westwood sin duda, un look entre dómina y muñeca de porcelana, vaporizaban esencial de pera en intervalos perfectamente estudiados. La puta élite. Nada que ver con cualquier reunión o sarao de los que habitualmente se celebran en Madrid, en los que priman la risotada, el barullo y los decibelios.

Decidió integrarse en la corriente que fluía de un grupo a otro y mantuvo interesantísimas conversaciones acerca de los mejores métodos para lograr injertos de rosas que fueran potenciales campeones en Scarbourough, de la inconveniencia de incorporar bates de fibra de carbono en el criquet, de la excitante colección de jarras de peltre que la condesa viuda de Lord Sprockett-Tumbnail había legado al museo británico con ocasión de la repentina muerte del Earl, trágicamente devorado por su propia jauría tras perderse en los inhóspitos páramos de las Highlands escocesas siguiendo a un zorro reluctante, y estaba inmerso en una brillante disertación acerca de la indudable preponderancia del te de Djaleerling sobre el Earl Grey por mucho que lo tomase la familia real, que al fin y al cabo eran de ascendencia alemana y de lo que en verdad entendían era de bebidas de alto contenido alcohólico, con un grupo selecto bebiendo de su oratoria, cuando un ligerísimo carraspeo, un mínimo y gutural ruidillo le interrumpió, uno de los camareros se había materializado en absoluto silencio a su lado con una bandeja de plata en la que reposaban un fajo de papeles.

-Perdonen sus señorías, si son tan amables, pueden disponer del menú del buffet. Por cierto el propio menú esta elaborado con papel de maíz ecológico y tinta de sepia, es uno de los aperitivos- Dijo, al tiempo que empezaba a repartirlos…
Lo estudiaron entre murmullos de aprobación y exclamaciones de sorpresa, la alta sociedad inglesa consciente del páramo gastronómico que reinaba en las islas, tradicionalmente se había surtido de la haute cuisine francesa (él recordaba con extremado cariño la ocasión en que de manos de Bertie Wooster había cenado en casa de su tía Dalia, la impresionante sucesión de platos fastuosos con que Anatole, el chef porque el que casi se desata una guerra entre la nobleza, había agasajado a los invitados. De lo que pasó después y que acabó en una pernocta en dependencias policiales, con un mariano ojo a la funerala y un woosteriano labio partido a manos de un sólido propietario de pub rural y sus empecinadas y obviamente equivocadas opiniones acerca de la indudable gloria del Manchester United, comparada con los mercenarios que alimentaban las filas de los pijos del Chelsea, y que le borraron definitivamente de la lista de invitados de los Travis y por ende de las delicias de Anatole, prefería acordarse lo menos posible, si bien en una ocasión como esta era inevitable) para este festejo la hermandad había apostado por uno de los chefs con más proyección de la imparable cocina española, Sergi Arola.

Pasaron ordenadamente a un enorme salón en el que unas repletas mesas dispuestas en forma de rectángulo con varios chefs en su interior que servían e informaban del plato, ocupaba la parte central del mismo.
Estaba muerto de hambre, la excitación de estar en el evento le había mantenido sin darse cuenta de ello, pero ahora, con la vista de todas aquellas exquisiteces y los cuatro días de ayuno, tenía hambre, más que hambre, tenía gazuza, tenía japerona, tenía carpanta, era capaz de comerse un oso y pedir otra ración.  Así que se puso a la faena, sin descuidar las buenas maneras y la cortesía social, pero a la faena.

Se integró en un hueco y dió con la zona de “vollailles”, empezó con unos tobillos de canario gratinados al aroma de fruto de la pasión, excelentes, continuó con unos cojones de periquito a la bechamel de estragón, una pura delicia y remató con una pechuga de colibrí braseada en sarmiento de olivo centenario con brotes de alfalfa salvaje, una ma-ra-vi-lla.
Un discretísimo borborigmo abdominal le indicó la conveniencia de buscar algo más contundente y apurando la copa de pajizo y frutal albariño, se desplazó hacia la zona adyacente que no era otra que la dedicada a productos del mar.
Abrió fuego con unas melosas cocochas de chanquete en salsa de erizo de mar, una explosión de sabores marinos, siguió con una angula rellena de polvo de pistacho al aroma de jabugo simplemente espectacular y estaba dando buena cuenta de un percebe en tempura con semillas de amapola, cuando un nuevo borborigmo, este mas semejante a un quejío flamenco le transmitió el mensaje que su organismo necesitaba comida y la necesitaba ya…

Sobrevoló como un águila real sobre la zona de las ensaladas, nada de lo que había allí contenía mas de cuatro calorías y desechó la parada inmediamente, con altas expectativas aparcó en la zona de carnes, vano intento, una vez comprobó que lo más potente que había eran un finísimo carpaccio de gñu al aire de sicomoro (probablemente cortado con un microtomos de laboratorio de histología) y la segunda alternativa no era otra que que unas chuletillas de cordero nasciturus con lasca de sal de espuma marina, cruelmente arrancado del vientre de su madre y que por razones éticas y estéticas ni se planteó arrimarle el colmillo, el resto consistía en minimalistas pedacillos de carnes variadas, acompañados de las mas extravagantes guarniciones, de hecho le dejó realmente impresionado el tendón rotuliano de ornitorrinco confitado en gasolina de fórmula uno, pero su cuerpo serrano pedía caña.
Así que tras una provechosa conversación con el chef de carnes, amabilísimo profesional que le indicó que al fondo del salón se había habilitado una mesa con productos típicos de la cocina tradicional española como medio de dar a conocer a los distinguidos invitados no sólo la cocina de autor sino también la riqueza ancestral de nuestra gastronomía, se encaminó raudo a la zona y descubrió -OH! Dios!- una mesa con : Croquetas de pollo de Lardhy, huevos estrellados de Lucio, Callos a la madrileña de Hontoria, Cocido maragato de Casa Juan Andrés de Castillo de los Polvazares, Marmitako de bonito de Penalti de Ondarroa, Fabada asturiana de la Máquina.
Sus tripas mandaron una señal inequívoca –Aquí! Quédate Aquí- y ahí se quedó. Unas croquetillas para abrir camino, medio platito de huevos estrellados, tres cucharaditas de los melosísimos callos, algo serio la cosa, dos docenitas de tiernísimos garbanzos acompañados de toda la parafernalia que completaba el barroco cuadro del cocido y cuatro patatitas con dos trozos de lomo de bonito sumergidas en la evanescente salsa en la que mojó pan de leña a dolor hasta que dejó el plato pulido a espejo. Y…

…Llegó a la fabada, era consciente que no era un plato sofisticado, ni de fácil digestión, ni mucho menos amistoso en el proceso de incorporación al organismo, pero desde los duros años de internado en Eton cuando recibía el envío quincenal de casa y en él siempre había un par de latas de fabada Litoral, había desarrollado una auténtica adicción al contundente ejemplo de la cocina celta así que, consciente de sus debilidad trasegó un plato sopero rebosante de fabes y compango en un visto y no visto y como los grandes tenores en las ocasiones especiales, ofreció un bis sin esperar a las peticiones del público (en este caso al pepito grillo abdominal que le había llevado hasta allí desechando auténticas delicatesses y que a tenor del silencio que mantuvo estaba muy de acuerdo en la decisión). Les fabes, del tamaño y la suavidad de una almohada de plumón de ganso, el chorizo un punto picante, la morcilla, aromática y contundente, el tiernísimo y salado lacón ofrecían un contrapunto espectacular, una puta sinfonía, pero nada de mariconadas barrocas, esto era la puta cabalgata de las Valkirias, emitida a toda hostia por los altavoces de un helicóptero de ataque Huey en trance de arrasar un puto poblado vietcong, PALABRAS MAYORES. De hecho, días después del evento, recapitulando sobre el tema recordó que había emitido algún que otro Arf! y varios Gronf!! mientras estaba cabalgando al tigre e incluso que había cambiado una o dos aceradas miradas y enseñado el colmillo al Honorabilísimo presidente del Rotary cuando se había servido una pequeña porción de la puta poción mágica.
Una sensación de paz y sosiego invadió su cuerpo cuando laminó el segundo plato, de hecho su válvula pilórica, casi tan sensible como la de Ignatius Reilly le indicó que era el momento adecuado de ingerir un digestivo, así que resplandeciente de paz y bienestar se acercó a la zona de los espirituosos y trasegó tres chupitos de finísimo orujo gallego que como buenos profesionales desatascaron en cuestión de minutos el nudo gordiano que se había originado y por el mismo precio le proporcionaron un mas que agradable calorcillo corporal y una sensación de bienestar cercana al nirvana.
Saciado y feliz, estaba tirando los tejos con su conocido encanto de escritor de culto a la Muy Estimable Lady Honoria Glossop, de la que las malas lenguas (y las buenas) decían que era presa de un notable furor uterino y en ocasiones concretas de un indisimulable furor puterino cuando un mayordomo de impecable chaqué hizo sonar una campanilla y tomó la palabra:

-Si son tan amables sus Señorías vayan desplazándose a la sala de música, el concierto de Miss Deeptroath empezará en breves minutos.

Ordenadamente tomaron asiento en la espectacular sala en la que ya les esperaba, abrazada a su arpa, la etérea concertista. Y con dedos ágiles cual mariposas empezó a desgranar una bellísima música que evocaba verdes pardos, rumorosos arroyuelos, nemorosos bosques…

Una delicia, un estado de felicidad, de relajación; lentamente, con la exquisita música de fondo se fue ensimismando, los párpados adquirieron el peso de una columna dórica de mármol, la respiración se volvía monocorde, atemperada, un súbito tremolar del belfo le hizo darse cuenta que se estaba sobando a chorros, luchó valientemente contra el sopor pero dos sonoros ROON ROOOON le indicaron que había perdido esa batalla, un hombre de mundo como él era tiene recursos para todo, aplicó el método de cruzar las piernas aprisionando a la testicularia entre los muslos y ejerciendo la presión precisa para mantenerse despierto sin dolo de provocar una catástrofe reproductiva le llevaron triunfalmente al fin del puto concierto en condiciones de aparente consciencia, de hecho incluso pudo dedicar dos tres miradas especialmente lascivas ala Muy Estimableque se había sentado a su lado.
Una vez que la señorita Deeptroath se retiró agradeciendo con aladas reverencias los entusiastas aplausos del respetable, los suyos incluidos, procedió a levantarse de la silla, pero algo raro ocurrió, la sensación concreta era que se había levantado, que estaba erguido, pero de repente y como arte de magia la zona comprendida entre su diafragma y sus ingles permanecía sentada, es decir, la notaba en la parte media de los muslos, estiró las piernas discretamente, cambió el peso de una a otra, ningún resultado positivo. Momento de grandes decisiones, hay que ponerse a andar y así lo hizo, la impresión era como si caminase vestido con un traje de novia con una cola de tafetán de cuatro metros, pero andaba…
Ronda de agradecimientos, despedidas, parabienes y felicitaciones le llevaron unos buenos veinte minutos, durante ese tiempo, fue consciente que en su epicentro, justo detrás del ombligo, crecía, a buen ritmo lo que primero fue una pelota de golf, mutó en una de tenis, viró hacia una de fútbol y finalmente se había convertido en un balón de baloncesto que le impidió tomar el ángulo correcto del cuerpo para proceder en el último besamanos, en él, que era un auténtico maestro de ese desusado y noble arte.

Así que del brazo dela Muy Estimabley repartiendo sonrisas se dirigió al enorme ascensor donde esperaba un grupo para tomarlo y en el corto trayecto, su conocido peristaltismo vago, despertó, de modo que cuando se introdujo en el artilugio, piso 40, el tripamen bailaba un minué.
En el piso 35 el minué fue sustituido por una simpática bossanova que provocó una bajadilla de gases que alegremente se alojaron en su colon descendente.
En el piso 27 un involuntario y súbito relajamiento del esfínter provocó un tararí semejante al del cornetín de órdenes de una compañía del tercio legionario, que intentó ocultar como pudo con feroces carraspeos sin gran éxito.
En el piso 23 la bossanova fue desalojada por un concierto de Metallica en toda su potencia, un flujo de gases comparable a los emitidos por un Jumbo en fase de despegue vino a acompañar a los primigenios que se alojaban en el último tramo del intestino provocando un tremendo aumento de la presión abdominal.

En el piso 22 estaba apretando con todas sus fuerzas el cabrón esfínter mientras empezaba a sudar frío.
En el piso 19 el jodido esfínter se rindió, cinco notas de trombón atronaron el espacio. Octava arriba, octava abajo, fueron perfectamente discernibles, las mismas que emitió la nave de encuentros en la tercera fase. PIIIIIIIII POOOOOOOOOOOO PIIIIIIIIIIIIIIIIIII POOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO PAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Un murmullo de asombro, desaprobación y repulsa se extendió por el ascensor. Vista la catástrofe, optó por mantener un mutismo absoluto y esperar a que pasasen los Idus de Marzo.

En el piso 17 una nube fétida tomó posesión de las pituitarias de los sufrientes habitantes del puto ascensor, un olor acre, pegajoso, amarillo y absolutamente insoportable. El rumor se convirtió en tumulto.

En el piso 13 un lechuguino engominado sufrió un vómito en escopetazo que arruinó el Chanel de la joven que le acompañaba. Añadió de bonus nuevos matices a la fetidez reinante.

Entre el piso 12 y el vestíbulo hubo gente que envejeció una década, otros se desmayaron y un pequeño grupo de valientes, optaron por dejar de lado cualquier atisbo de buena educación y directamente se taparon la nariz, jadeando como perros en un intento de minimizar el horror.
Cuando se abrieron las puertas del ascensor, salieron cual jauría enloquecida dejando un rastro de zapatos de tacón, bolsos de pedrería, peluquines y otros objetos sorprendentes. Vio comola Muy Estimable adelantaba al grueso del pelotón, con un atlético y fluido correr.
Y en ese momento fue consciente de tres de las Grandes Verdades de la Vida.
Una.- Si llega a estar en el ascensor alguien del libro Guiness de los Records habría asegurado su inmortalidad como autor del pedo mas fétido de la Historia.
Dos.- No iba a follar a la Muy Estimable.

Tres.- Había firmado su acta de defunción en los selectos ambientes grupales vaporizados, su vaporización no había sido de esencial de pera, precisamente.

Con la cruda realidad como compañera, encaminó sus pasos haciala Castellana…

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HIPOTECAS Y NIEVE

Hace unos meses íbamos, mi amigo Watercil y un servidor de ustedes, camino de Sierra Nevada; eran las seis y media de la mañana y circulábamos en mi coche, conduciendo él, a la altura de Despeñaperros.

Teníamos intención de comprar los Canónigos dulces de Granada y a falta de los Hojaldres de Guarromán, que quedaban para el retorno, el día de aire libre y ejercicio físico se prometía agradable, aún sabiendo que las probabilidades de nevada, en Borreguiles, eran altas.

La tarde anterior, en nuestro paseo diario, nos encontramos al traumatólogo que recuperó mi tibia y mi peroné. Mi señora, prudente por naturaleza, le preguntó: “a que no es conveniente que esquíe?”. A lo que el fenómeno doctor contestó: “por qué no?”. Él, también, estaba interesado en probarme.

El objetivo de este viaje era absolutamente lúdico. Watercil quería quitarse el “mono” del esquí, poniéndose el mono de esquiar, y yo pretendía probarme, pues llevaba dos años sin esquiar. La libre voluntad de las partes estaba garantizada.

En la radio nos dicen que en la Audiencia Provincial de Navarra, un juez muy social él, había dictado una sentencia por la cual el valor de venta en la subasta debe ser suficiente para saldar la deuda hipotecaria.

Como mi amigo y yo estamos hipotecados, esa noticia nos interesó mucho. Los dos sabemos que cuando se produce un procedimiento de embargo se pierde mucho.

Me puse a investigar esta sentencia tan social.

Efectivamente, esta sentencia se refiere a un caso muy particular en el que la vivienda subastada se la adjudica la propia entidad financiera que concedió el préstamo por un valor de subasta del 50%, en tasación.

Es decir, el banco, cuando concedió el préstamo, tasó en 100. Los prestatarios no pagaron y el banco embargó, solicitó la subasta por la deuda pendiente. Como el mercado no tiene el coño para rulos, quedó desierto el procedimiento y, como es preceptivo, se produce a una segunda subasta por el 50 % del valor de tasación inicial.

Entonces el Banco, muy cuco él, se la adjudica por este valor y reclama el resto de la deuda más los intereses, gastos, músicos y danzantes (que siempre existen en estos procesos).

Su señoría, que se da cuenta de la jugada porque es una persona preocupada por la actual situación económica; alertada su sensibilidad y moralidad sociales, le dice al Banco que con lo que ya ha pillado se va a apañar.

Me imagino que cualquiera que tenga dos dedos de frente comprenderá lo que ha pasado.

El Banco, amparado en el procedimiento descrito en la Ley Hipotecaria, quiere la vivienda y una pasta adicional para cubrir sus garantías. O lo que es lo mismo, si se queda con la casa al 50% de su valor y si consigue otro 25% de garantías, oyes!!!, mejor que mejor. De esta forma tiene mucho más margen de maniobra para vender la casa.

De esta forma, igualmente, conseguirá unas plusvalías mayores, cuando el mercado sí tenga el coño para rulos. Y, en tanto pase eso, sanea su balance.

Ese no es el negocio de los bancos, pero a falta de pan…..y dado que los pasivos siguen subiendo.

Así, en este caso particular, hay una persona de Autoridad que le dice al Banco que es un listillo, y que estas cosas no se deben hacer.

Y qué es lo que no se debe hacer?.

Pues varias cosas, a saber:

1º.- No se deben camuflar prestamos al consumo con prestamos hipotecarios (el valor de tasación inicial era superior al valor de escrituras, más gastos).

2º.- No se debe esperar a la segunda subasta para adjudicarte el bien hipotecado. Se acabó el jugar con ventaja.

3º.- Prestador y prestatario se deben atener a la tasación acordada inicialmente y al valor de subasta que se fija en la escritura de préstamo. No se admiten nuevas tasaciones, a la baja, alegando perdida de valor en el mercado.

Yo me pregunto, en este momento:

1º.- Que hubiera pasado si el adjudicatario, en la segunda subasta, no hubiera sido el Banco?. En este caso, se acabó la mala fe del prestador. Se acabaron el abuso y los trucos a la Ley Hipotecaria que, entiendo yo, es lo que se cuestiona en esta sentencia.

2º.- Que hubiera pasado si su Señoría hubiera sido menos social, más justo y hubiera dicho en la primera subasta (en términos jurídicos, claro):

2.1.- “Puesto que no se estima actitud dolosa por parte del prestador.

2.2.- “Puesto que es el prestatario el que origina esta situación al dejar de cumplir con las obligaciones a las que se comprometió”.

2.3.- “Puesto que no ha asistido a la subasta un tercero de buena fe”.

Procede:

2.4.- Que el prestatario proceda, por su cuenta, a la venta del inmueble.

2.5.- Que se entienda esta Sentencia como amortización anticipada del préstamo y se proceda al pago del lucro cesante, determinado en la escritura de préstamo, por parte del prestatario.

2.6.- En el momento que se produzca la venta se proceda a liquidar la diferencia entre venta e importe restante del préstamo.

2.7.- Se imputen los gastos de venta más los intereses financieros y los judiciales al prestatario que, en definitiva, ha originado este follón.

Y todo esto, entiendo yo, viene originado por el gran fárrago legal que hay que considerar cuando se produce un caso de estos.

Y estos casos se producen porque es muy fácil pensar y decir “que hijoputas son los bancos”, a nadie se le ocurre pensar, cuando está en una situación de estas, “que pedazo de mamón soy yo”.

La libre voluntad de las partes, consagrada en el art. 1.254 del Código Civil Español, debe quedar clara en cualquier contrato, donde una parte se obliga, ante otra, a recibir un beneficio y a compensar, retribuyendo esta prestación.

Si cualquiera de las partes incumple los términos del contrato, desde luego, lo que no puede alegar es “variación en los mercados” ni, desde luego, “variación en mis sentimientos”. Eso es tanto como decir “me lo dijo un veterano”, “los que me quieren me aconsejan” o “mi vecina ha comprado, luego ha vendido y ha ganado doscientos mil piedrolares”. Enhorabuena para tu vecina, cielo. En la Ruleta Rusa, tienes un 83 % de posibilidades, en la primera jugada, de no morir, en la tercera, tienes un 48 % de morir.

Podrá alegar vicio en la libre voluntad, pero eso hay que demostrarlo. Una forma muy fácil es declararse “insano”, en el momento de la firma del contrato (aviso, para navegantes despistados).

Lo voy a decir de otra manera: cada cual puede pactar lo que quiera, con quien quiera y cuando quiera, siempre que ambas partes esté de acuerdo.

Los notarios no están para comprobar valoraciones o hacer de interventores de estas operaciones, están para dar fe de que el contrato se celebra y se subscribe en plena libertad de las partes.

Una vez celebrado el contrato, estaremos a lo que digan la leyes y lo que dicen las leyes lo interpretan los jueces. Esto es así, amiguetes.

Si el juez interpreta mala fe en cualquiera de las partes, como es el caso de Navarra, igual tenemos algunos problemillas y resultará que “el tiro nos ha salido por la culata”.

Siempre he pensado que hacerle regates a la Ley es muy peligroso. Bordear la Ley, invocando cualquier principio o sentimiento, sin tener los asuntos documentados conduce, creo yo, al tiro por la culata.

Algunas personas, por loor de su formación académica u otras circunstancias, sabemos que las valoraciones y tasaciones están muy bien cuando se trata de determinar un valor sobre el cual se van a gravar impuestos, tasas u otros conceptos impositivos, pero el valor de las cosas se determina con la venta y la venta está sujeta, así mismo, a la libre voluntad de las partes, sencillamente porque es esa libre voluntad la que regula los mercados, en un Estado de Derecho.

Por tanto, cualquier juez debe saber que jugar con valoraciones para arruinar a alguien no es, ni debe ser nunca, legal, ni moral, ni ético, ni nada de nada. Solo debe ser indicativo del carácter abyecto de la parte que haga esas cosas.

No soy juez y nunca he hecho sentencias, además respeto a los jueces honestos porque debe ser muy jodido interpretar la voluntad de las partes. Me parece que estos hombres (los honestos) tienen tal valor incalculable que ni el propio Rousseau alcanzó a comprender.

En este caso, y en todos, entiendo, que no es que la Ley Hipotecaria sea mala y haya que cambiarla, es que hay que interpretarla bien y frenar a las personas, físicas o jurídicas, que intentan bordearla, hacerle trucos y regates en propio beneficio.

Me estoy refiriendo a todas las personas. Aquellas que pretenden hacer pingües negocios comprando y vendiendo bienes inmobiliarios hipotecados y les sale mal la jugada, y me refiero, también, a las entidades de crédito que, una vez cerrada la puerta de la jaula, tienen a los prestatarios a su merced.

En situaciones de mercado como la actual, echar la culpa a unos u otros es muy arriesgado.

Tienen la culpa las Entidades de Crédito?. Si es así, por qué razón el Poder Ejecutivo las apoya con dinero publico?. Naturalmente, la señita Leyre o sus equivalentes, me van a contestar que porque, si no lo hacemos, el Sistema se derrumba y los Cuatro Jinetes de la Apocalipsis aparecerán sobre el suelo patrio.

Yo, que estoy muy motivado en este tema, empiezo a apreciar síntomas de que estos Jinetes están ya muy cerca.

Un dato muy revelador es que Angela Merkel, delegada comercial de estos malvados, ya ha venido a decirnos que necesita Ingenieros, Arquitectos y gente muy cualificada. Siempre pienso: “cojones!!!, por qué no se lleva a los abogados?”, claro, que de sobras sé por qué no se lleva a los abogados. Alguien que no sabe matemáticas, que coño pinta en Alemania?.

(inciso: cuando hablo de abogados, me refiero a los licenciados en derecho, que se llaman, a si mismos, jurídicos, no a los que ejercen de Abogado y cumplen su función en los Tribunales).

Echar la culpa a un matrimonio de pobres jubilados que se compran un pisito, al final de sus días, para vivir y luego no pueden pagar la hipoteca (me imagino que porque no calcularon bien la revalorización de sus pensiones), tampoco me parece justo. Se puede incluir este caso en lo descrito en el Código Civil como “error” a la hora de estimar la libre voluntad de las partes en la firma del contrato?. Pues no lo sé. Doctores tiene la Iglesia, decía el Padre Astete, a ellos someto mi criterio.

De ahí a estimar, entiendo, con muy mala fe que yo firmo un contrato para hacer un “Business” y si me sale mal el asunto que sea Rita la Cantaora la que pague los platos rotos……. Y fíjense ustedes, amigos, ni aún con buena fe.

El objeto social de los Bancos es ganar dinero. Es su principal objetivo, que cumplen espléndidamente cada año, por tanto no se debe estimar mala fe cuando un Banco hace maniobras orquestales en la oscuridad, o a la luz de un viejo farol, para trincar todo lo que pueda. Solo hay que regular que no trinque más de lo que debe.

Sí se debe estimar mala fe cuando un particular, que no tiene ese objeto social, hace las mismas maniobras.

A mí me da mucho más asco toda esta caterva de personas que están siempre alrededor de estos procesos, como buitres, tratando de pillar cacho a costa del infortunio, cuando no de la desgracia, ajena.

Me dan asco las personas que se aprovechan de dudosos procedimientos que son inmorales, por más que legales, con el mismo objetivo de siempre: pillar cacho para su beneficio personal.

Y me dan mucha pena las personas que piensan que pillar cacho “por la patilla”, es correcto.

Es decir que si pillo un pastel en el alfeizar de una ventana, me lo como aunque no sea mío. Si consigo engañar al pastelero para que lo ponga a enfriar en el alfeizar de la ventana……me lo como y luego digo que “es que mis sentimientos han cambiado”. Qué bonito!!!.

He oído algunas voces respecto de lo que habría que hacer con la Ley Hipotecaria. Voces que, dada mi profesión, me ponen los pelos como escarpias.

Si el valor de subasta o tasación de segunda intención debe ser suficiente para amortizar la hipoteca, los bancos, que no son tontos, tomarán medidas muy concretas, tales como:

1º.- Los límites de concesión de prestamos para viviendas bajarán de tal forma que el prestatario deberá aportar, antes de la hipoteca, una cantidad muy importante del valor del inmueble.

Es decir, antes de la firma de escrituras se debe haber pagado, por lo menos, el 50 % del inmueble, en evitación de “cambios en los mercados o en los sentimientos”.

2º.- Los tipos de interés a los que se firma esa hipoteca subirán, por lo menos, al doble.

3º.- El préstamo promotor encarecerá el valor del bien hipotecado y, en cualquier caso, el mazazo al sector será mucho más demoledor que la puñalada que le metió nuestro insigne líder de civilizaciones orientales en 2.008, por mérito de las viviendas de 25 m2 , regulación de los mercados y estupideces parecidas.

Y todo este escenario a cuenta de gente que no cumple sus compromisos, a los que se obligó libremente.

Piensan ustedes que poner todo este pastel sobre la responsabilidad de los jueces es correcto?. Tal vez queremos convertir a los jueces en curas párrocos que estimen las actitudes dolosas, culposas o melosas de las personas deshonestas?. Impondrán, los jueces, a las personas que no pagan una penitencia consistente en dos Ave María y un Credo?.

Quiero insistir que los Bancos son eso, Bancos y no se les puede atribuir actitud deshonesta cuando quieren su dinero, el suyo. El que prestaron, con sus intereses y gastos. Si les pones impedimentos, pondrán mucho más difícil el acceso al dinero.

Si hacemos esto, hay que tener claro que lo que estamos haciendo es menguar el Estado de Bienestar, para beneficio de los que incumplen.

Si, en la última década, en España se ha tenido tan fácil acceso a la vivienda es, ni más ni menos, porque el dinero estaba muy barato y esto es, ni más ni menos, porque había exceso de dinero.

Los Bancos no solo lo daban muy barato, además daban mucho. Incluso más de lo que hubiera sido prudente.

Si la situación se consolida; si esta sentencia se hace Norma, hemos de ver como el acceso a la propiedad se reduce a los niveles que existían en mitad del siglo pasado, niveles pre-constitucionales.

Cuando esto pase y solo los pudientes tengan vivienda en propiedad, lloraremos y crujiremos los dientes diciendo: “hay que nacionalizar la banca”.

Estamos en cinco millones de parados, de los cuales el 40% pertenecen al sector de la construcción…..algún dato más?.

La actuación de cuatro tramposos-negociantes, vendiendo historias de penita, no debe ocasionar esta situación.

A qué estamos jugando?.

Bueno, pues aquel día fue un día malo de esquí. Nevó, de cojones, en la ladera del Veleta.

La pequeña desviación angular de los ejes de mis huesos, que me ha quedado como secuela del fatídico accidente de circulación, es pequeña cuando voy con los zapatos puestos, pero cuando me pongo una tablas de 1,60 m, se hace muy grande, por aquello de los arcos tangentes.

Esta fatalidad hace que, para mí, el giro a la izquierda se haga insufrible hasta el punto de que no disfruto, y si no disfruto, mucho me temo que va a ser muy difícil que un servidor vuelva a viajar con el Sr. Watercil por Despeñaperros a esas horas.

Ante tal eventualidad, después de un par de bajadas y obedeciendo a pies juntillas a mi señora, opté por la seguridad de un bar, al calor de los callos con garbanzos, las albóndigas de carne, los vinos generosos y cosas así, tan perjudiciales para mi salud. Lo pasé fatal.

En cualquier caso, la temporada que viene, volveré a hacer otra prueba, aún sufriendo. Como dirían los de Tomelloso, en el caso de un supuesto hijo de la nieta de Franco con Tom Jones, al cual llamarían Paco (como el abuelito): Paco Jones, los míos.

Mr. Watercil disfrutó como el niño que es y como todos los goces, en este mundo, tiene sus consecuencias, ya que, una vez resuelto el trámite de los Hojaldres, nos encontrábamos de vuelta a la altura de Valdepeñas, a las 20,30 de la noche, cuando una llamada le alertó de que, en unos minutos, se declararía la absoluta dejación de sus deberes paternos y recaería, sobre él, la correspondiente penalización.

Menos mal que llevábamos un coche potente y pudimos sobrepasar, con mucho, los límites de velocidad que me marca mi mala vista.

Naturalmente, los Canónigos y los Hojaldres actuarían como atenuante en el juicio que le esperaba.

Ves, Watercil, lo que pasa por gozar tanto?.

Dios mío, que infierno de día!!!!.

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SIN NOVEDAD

SIN NOVEDAD.-

Esta frase, que se acuñó en el año 1.936, es muy representativa de estados de ánimo victoriosos, después de procesos muy dolorosos donde la disciplina se ha tenido que imponer a los sentimientos; cuando el corazón te está pidiendo una cosa y la mente racional y racionalista tiene que imponer la voluntad como medio de conseguir un objetivo.

Parece ser que la pronunció el coronel José Moscardó Ituarte el día 28 de Septiembre de 1.936, cuando las tropas de José Enrique Varela estaban en lo que quedaba de Zocodover.

Quiero dejar bien claro que no voy a hablar de ideología política. Y voy a manifestar que, entiendo, cada cual tendrá la suya.

Voy a hablar de deber, de honor y de lealtad.

Mucho se ha hablado y ríos de tinta han corrido respecto de los distintos estados de ánimo de este coronel, que era el jefe de una cuadrilla de sublevados.

Este señor era militar, por formación, y un gran enamorado del deporte. Fue Jefe de la Escuela Central de Educación Física y, ya retirado del ejército, Delegado Nacional de Deportes y Presidente del COE, hasta su fallecimiento en 1.956.

Este señor, con 19 años, fue mandado a Filipinas y se constituyó en uno de los “últimos”. Allí recibió su bautismo de fuego, a esa tierna edad.

En 1.927, después de 15 años en Marruecos peleando en la Guerra del Rif, alcanzó el empleo de Coronel. Este hombre, con 49 años cumplidos y 17 de méritos militares en acciones directas de guerra, alcanza el máximo grado que puede alcanzar un militar profesional. En esas fechas a D. José Moscardó Ituarte no le asustaban los tiros.

En 1.931, a sus 53 tacos, un ministro de la guerra y civil hace no se cuantas reformas y maniobras y resulta que él vuelve al empleo de Teniente Coronel. Entonces no debía estar vigente el principio de irretroactividad de las leyes, porque no parece lógico pensar que D. Manuel Azaña Díaz, doctor en derecho, no conociera este principio.

En 1.934 recupera, por antigüedad, su empleo de Coronel que le había costado algún que otro esfuerzo en Marruecos.

En 1.936 se encuentra destinado como Coronel Director de la Escuela de Educación Física de Toledo y está preparando la participación española en la olimpiada de Berlín.

En Julio de ese año, todo el mundo está de vacaciones, es la máxima autoridad militar de la ciudad.

Bien, pues este hombre recibe órdenes de evacuar munición desde la Fábrica de Armas hasta Madrid. Se niega, las órdenes no las recibe por conducto reglamentario y no las recibe de quien tiene que darlas.

Un hombre que está preparando una participación olímpica, que es un tipo con instrucción militar, que está educado en el deber y el honor, se ve metido en el torbellino de unos acontecimientos que le superan. Unos acontecimientos que no le agradan mucho.

No le gusta lo que está pasando pero cumple con su deber. Cumple, con aseo y esmero, las órdenes que le transmite su jerarquía.

Mi padre tenía, por esas fechas, 9 años y mi abuelo 43. Ambos me han hablado de estos acontecimientos. No necesito historiadores ingleses.

Mi padre y su padre vivían en lo que ahora es el edificio del Gobierno Civil, que resultó totalmente demolido por la acción de las piezas de artillería que el Gobierno de la Republica emplazó en la Dehesa de Pinedo (Ctra. Madrid) y los Alijares-San Bernardo (Ctra. De la Puebla), lejos del alcance de las ametralladoras Hotckiss que soltaban su mortífero mensaje de bienvenida desde las torres del Alcazar.

Recibían a las Águilas Libertarias, que venían de Madrid, con unos estupendos SMS de 7 mm. Los del mono azul empezaban a tener problemas estomacales desde que bajaban la cuesta de Pinedo.

El Alcazar del Cesar Carlos no ha sido, ni es, moco de pavo; su impresionante mole de piedra asusta desde el mismo momento en que lo ves. Hicieron falta 3.500 disparos de 155 mm y más de 10.000 de calibres inferiores para demoler tal edificio. Ni siquiera las dos minas, cargadas con más de 3.000 kg de trilita cada una, pudieron con él.

Los que estaban dentro del Alcazar eran militares profesionales y sabían que la obligación principal de un soldado no es morir por sus ideales, es que los enemigos mueran por los suyos. No era nada personal.

Pues bien, a este señor, e insisto, sin entrar en sus motivaciones políticas que dejó muy, pero que muy claritas, en los años que le quedaron de vida, le llamó el ministro de Instrucción Pública (que ya el nombre tiene guasa) y le dijo que “Usted es el responsable de que se ponga en riesgo el Patrimonio Arquitectónico de Toledo”.

Claro, la risa no debió asomar a su cara pero sí a la mía cuando pienso lo que hubiera contestado yo: “hombre, como que soy yo el que va a tirar más de 15.000 obuses sobre la ciudad, no te jode!!!”.

Más tarde le llamó un señor llamado Cándido Cabello Sanchez-Gabriel, natural de Navahermosa que, a la sazón, era secretario del Colegio de Abogados e ilustre letrado del Ayuntamiento y la Diputación. Con gran maestría, agilidad en la negociación y excelsos conocimientos de derecho le dice “te doy diez minutos para que rindas el Alcazar o fusilo a tu hijo”.

Ahora me río menos. La acusación fue ser “hijo de”, el plazo era asombroso y el procedimiento muy propio del secretario del Colegio de Abogados. Algunas veces los padres somos responsables de la actitud de nuestros hijos, pero que lo sean los hijos de las de los padres, es mucho menos frecuente.

Está muy claro que ahora vivimos otros tiempos, ahora no se puede fusilar a nadie por ser “hijo de”, aunque deberíamos.

Me han contado, de viva voz, personas muy cercanas a esos acontecimientos que D. José Moscardó tuvo algunos momentos de dudas ante la masacre que, él pensaba se iba a producir. No las tuvo sobre los estúpidos interlocutores que le mandaban a contarle tonterías.

Me han contado que, siendo militar profesional, tenía muy claro que no podrían aguantar, máxime cuando tuvo conocimiento de que al Capitán Alba lo habían matado, de dos tiros en la cabeza, en la Venta del Hoyo, cuando iba para enlazar con las columnas de la Sierra a dar noticias del asedio y resistencia. Esto ocurrió el día 27 de Julio.

Me han contado, incluso, que cuando tenía esas bajadas de moral, su segundo, Pedro Romero Basart que era Teniente Coronel de la Guardia Civil y que tenía a su mando, dentro del Alcazar, a 800 guardias, ponía su 9 mm encima de la mesa y trataba de darle ánimos.

Pues a este enamorado del deporte, le mataron a su hijo, le mataron a un montón de gente que estaba bajo su responsabilidad y le demolieron el Alcazar por los cuatro costados pero no le demolieron su moral y sentido del deber.

Cuando los Regulares y la V del Tercio estaban en Zocodover, su superior José Enrique Varela, que era varias promociones mas joven que él, se adelantó hasta las ruinas y D. José, cuadrándose militarmente, le dijo: “SIN NOVEDAD EN EL ALCÁZAR, MI GENERAL”.

Cuantas veces, en la vida de los hombres, se presentan estas adversidades?. Cuantas veces habré visto yo ese Alcázar, en cuya reconstrucción participó el padre de mi madre en calidad de penado. Me queréis hablar a mi de Memoria Histórica?.

Cuantas veces, gente ingrata e inicua, te ponen en una situación de defensa donde solo el sentido del deber te puede salvar.

Cuantas veces las personas, por intereses espurios, socavan una mina para detonar tus defensas y alegan que es tu responsabilidad, apelando a lo que conocen perfectamente, como es tu honor.

Ni el secretario del Colegio de Abogados ni estas personas deshonestas saben, ni sabrán nunca, que el Honor es oneroso. Jamás podrán comprender que el Alcazar no son los muros inexpugnables, sino el trabajo, el sentido del deber, la lealtad, la honestidad y el amor. Es el bastión intelectual que cada cual lleva dentro.

Ese es el Alcazar más valioso de cualquier persona. Eso es lo que no pueden ni podrán rendir nunca personas iletradas que jamás conocieron estos conceptos.

El diez de mayo próximo, tengo que soportar una mina. Una más.

No me quedan muchas fuerzas, ya me he comido todos los caballos, pero espero poder decir, con orgullo:

SIN NOVEDAD EN NUESTRO ALCÁZAR, MI AMOR.

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LOS PROCESOS EDIFICATORIOS

En los procesos edificatorios, entendiéndose por tales aquellos que tienen por objeto la construcción de un edificio, se producen situaciones surrealistas.

Resulta que  este tipo de actividades industriales tienen un origen, un desarrollo y un desenlace, como si de una novela se tratara.

El origen es la voluntad de un Agente cualquiera, público o privado, que quiere construir algo. Las motivaciones de este agente son un asunto en el que nunca he entrado y jamás me han preocupado un pimiento. Tengo que hacer una sola excepción: que el Agente edificador sea mi mujer. En este caso, por razones obvias, si me preocupan sus motivaciones.

Este Agente, que tiene una voluntad, no conoce el procedimiento y, entonces, encarga a un gestor, por un precio, que le ayude.

A este señor se le ha llamado, a lo largo de los tiempos, de muchas maneras. Desde Promotor, hasta Agente del re-contra espionaje y, siempre, ha sido un personaje maligno cuyos fines son tan oscuros como ganar dinero o buscar una rentabilidad política que le dé los votos o el dinero necesarios para seguir siendo maligno y oscuro.

Conozco gestores que pactan y fijan el precio de la ayuda en dinero que es un modo muy honesto para profesionales y conozco gestores que se cobran en carne, en tráfico de influencias, discutibles honores u otras monedas. Estos últimos son amateurs.

Conozco, incluso, gestores que pensando cobrar en amor, se han cobrado en carne, tráfico de influencias, discutibles honores y otras monedas. A estos, además, les ha costado dinero y penas los discutibles honores.

En cualquier caso, el gestor debe tener la confianza del Agente con voluntad.

Ahora, el gestor encarga, con el visto bueno del Agente, todas las actuaciones preparatorias conducentes a conseguir el objetivo que nos ocupa, que es la construcción de un edificio en un plazo fijado y por un precio determinado. Esto debe quedar claro desde el primer momento, por eso el gestor debe conocer su oficio, que es determinar en precio y en plazo la voluntad del agente.

Como resulta que todo el mundo cobra (cuando de profesionales se trata), comprenderán ustedes que la misión del gestor es muy importante porque, a poco que sea bueno, sus honorarios quedarán muy amortizados y diluidos en la lista de costes.

Cuando tenemos todas las actuaciones preparatorias cumplimentadas, tenemos que construir un edificio. Resulta que el edificio, que es el objetivo, lo tiene que construir un constructor.

Cualquiera que lea esto y entienda, mínimamente, sabrá que el coste del edificio representará como el 90% del coste total. Las actuaciones preparatorias estarán en una media del 8% y la labor de gestión, alrededor del 2%.

Nos encontraremos en una red de intereses cruzados. Donde habrá informes y contra-informes, estudios y contra-estudios de todo tipo relacionados con la iluminación, la temperatura, el confort, la capacidad portante del suelo,  la resistencia de las estructuras y toda una pléyade de conceptos, todos con títulos preciosos, expresados con vocablos que asustan mucho.

Cuando todo se ponga oscuro, siempre nos quedará INTEMAC para asustar a quien sea.

En todos estos informes y estudios, los técnicos que los redactan tratarán de arrimar el ascua a su sardina. A saber:

El de la capacidad del suelo dirá que es un “estrato cuaternario muy poco fiable, producto del alubión que se produjo después del Dílubio Universal” y, de acuerdo a lo que dijo Noé, recomendará “un sistema de cimentación profunda con especial atención a los agentes agresivos y a los psicópatas maltratadores, a fin de llegar a apoyar en el estrato terciario que es más bueno que el pan”. Naturalmente, no mencionará nada referente al precio de ese sistema. Ese no es su cometido. Tampoco se preocupará mucho de pensar en que lo que ponemos encima del estrato pesa menos que el Arca, aunque esté llena de animalitos de ambos sexos.

Si el gestor tiene una edad, digamos madura, pensará que como coño habremos podido sobrevivir, en la construcción, cuando los Estudios Geotécnicos no eran obligatorios. No entenderá como todos los edificios de alrededor se mantienen en pié, encima del estrato malvado.

Total, que como no andemos con cuidado con este, nos coloca un 20% de incremento, del precio, en hormigón que enterraremos mejorando, así, la capacidad portante del estrato.

Comprenderán ustedes que este, solo, ya nos ha descabalado todas las actuaciones preparatorias, dado que, sin “oleyo ni catayo”, nos encontraremos en el famosísimo caso de los pilotes que pandean o las arcillas que colapsan.

Debo hacer constar que, según pasa el tiempo, los firmes sobre los que apoyan los edificios van evolucionando y cada vez son más malévolos.

Ahora viene el proyectista. Estos son deliciosos (siempre me lo han parecido). Este está muy preocupado en la rectitud formal del edificio, en la racionalidad de las formas, en la corrección de las funcionalidades y en la magnificencia de las composiciones de colores y texturas.

Este, además, se dará cobertura, a si mismo, con los informes de los del suelo, los de la estructura y los del Código Técnico (haré algún comentario sobre este Código).

Total que como no andes con cuidado con el proyectista, el asunto se te puede ir de las manos absolutamente, y el coste se te pone en el doble.

Por que?. Tan sencillo como que he conocido sastres que les encargas que te hagan, en dos meses, un traje de Tergal ™ para ir a trabajar y a los seis meses se descuelgan con un traje de seda con botones de oro, precioso, eso si, pero que no te vale para ir a trabajar. Como vas a ir a la obra a trabajar con un traje de seda negro con botones de oro….cojones!!!!.

Haciendo un ejercicio de “buenismo”, le dices: “venga, vale tío, este me lo pondré en la boda de mi hija que, espero, seré el padrino. Ahora te doy otros dos meses y hazme uno de Tergal ™ para ir a trabajar”.

Te vas a casa pensando: “como llegue a haber boda y yo sea el padrino me luzco, tío, que pedazo de traje guapo. Igual, hasta se mosquea el novio ”.

Cuando llegas a casa, no se lo enseñas a tu señora no sea que te diga: “pero eres tonto?, para que te compras eso si sabes, de sobra, que tu hija no se va a casar”.

En el caso de la edificación, a ver como le dices al Agente que tiene la voluntad que el proyecto no vale para tomar por el culo y que llevamos seis meses mareando la perdiz.

Vale, intentas camuflar el plazo y los honorarios (total son poco dinero, comparado con la obra) y le cuentas una milonga al Agente con voluntad. Con qué objetivo?. Con el de no envenenar todo desde el principio. Si antes de que intervenga el constructor ya estamos a hostias, malamente vamos a terminar, si es que terminamos.

Bien, señores, en estas andamos y resulta que el tipo del traje de seda se entera que el Agente con voluntad, es tonto del culo, total hizo “bachillier supirior y dos años de iconomía”, y le llama, habla con él y le convence de que el traje de seda es el traje de su vida (que lo es) y lo que pasa es que el gestor es un tipo malaje.

En mi caso, le coloca un estupendo pabellón polideportivo de 40 millones de euros y una capacidad para 10.000 espectadores en una ciudad de 60.000. Naturalmente, le sugiere el nombre del pabellón y le mete en la cabeza de que eso es “interés público”.

Hagan ustedes proporciones y verán pabellones de 20 millones en localidades de 30.000 habitantes y pabellones de 10 millones en localidades de 15.000 habitantes. Con unas capacidades de auditorio espectaculares.

Un pabellón con las mismas funcionalidades que otro de dos millones, pero muchísimo más bonito.

En definitiva le convence de que es mucho mejor un Ferrari Testarrossa (que lo es) que un Volkswagen Passat. Y el político de turno se compra un Ferrari para ir a 110 km/h, con el dinero público. Naturalmente vende que eso es del máximo interés público.

Como decía al principio, esto nos lleva a situaciones surrealistas.

Tal es el caso de alguien que quiere una Torre Finish en la pista de atletismo.

Alguien, sin conocimiento ninguno, decide que quiere construir la segunda pista de atletismo en la ciudad. No tiene pajolera idea de lo que cuesta eso, no tiene pajolera idea de los potenciales usuarios y no tiene pajolera idea de nada. Solo sabe que tiene la presión de media docena de iluminados que se llaman, a si mismos, ciudadanos y que quieren tener los mismo derechos que los demás ciudadanos que viven en los aledaños de la pista nº 1.

Después de mucho discutir, ellos insisten en que quieren un pavimento bueno, y entienden por bueno el pavimento con el que Ben Jhonson, hasta las cachas (nunca mejor dicho) de hormonas, batió el record del mundo. Naturalmente porque, en ese barrio, hay dos docenas de “atletas” que, consumiendo sardinas en aceite, están en condiciones de batir cualquier record.

No les digo nada si lo que consumen es Tetrahidrocannabinol, entonces pueden batir cualquier cosa. Conozco tíos que, después de unos canutos, se creen Xorsh Cluny y le entran a cualquier tía en la barra de un bar.

Después de hechos los cargos y llegado al consenso de poner un pavimento de gama media que dé respuesta a velocistas, medio-fondistas y corredores de largo recorrido. Un pavimento que, aún siendo de gama media, y dadas las dimensiones de una pista de atletismo, nos va a costar alrededor de 300.000 “leuros”.

Ponemos los desmontes de tierras, los bordillos, las sub-bases y, naturalmente, los vestuarios y el graderío para 1.200 personas, porque no tendría sentido que los del Tetrahidrocannabinol batieran records y no lo viera nadie y, en la mente del gestor, empiezan a sonar los “bumpers”, porque la cifra está ya muy cercana al millón de “leuros”.

Estás empezando a pensar que eres “The Pinball Wizard” y tienes ya muchas ganas de romper las guitarras.

Cuando estamos a punto de levantar la sesión, uno de los ciudadanos dice: “ah!, y necesitamos una torre finish”.

El gestor, presa del desconcierto, suelta una ordinariez: “no me jodas que también queréis una torre finish!!!”.

Será posible que estos tíos piensen llegar, en una carrera de 100 m. lisos que, aunque ustedes no se lo crean, son muchísimos metros corriendo, en la misma décima de segundo?.

Cuentas hasta diez, respiras profundo y haces un acto de auto-control y preguntas:

– Qué clase de competiciones pensáis hacer?. Tenéis intención de traer, alguna vez, ocho negros que lleguen, dos en la misma centésima, tres más en la misma décima y los otros tres en el mismo segundo?.

Te contestan que eres un tío muy irónico y que una torre finish es consustancial con una pista de atletismo.

Estos ciudadanos, el que tiene la voluntad de construir y algún compañero, que te está haciendo la cama, no tienen ni puta idea de que una torre finish nos puede costar, sin correr mucho, 200.000 “leuros” más; no se va a usar nunca, porque en los campeonatos escolares los niños llegan en intervalos de minutos y con un cronómetro normalito (sin que sea un Tag Heuer) se pueden medir esos tiempos.

Pero, claro, es que todos los antes dichos piensan que una torre finish es un palco para ver (mirar) mejor las llegadas. Un palco VIP, que es lo que ellos quieren ser.

Total que la broma se ha puesto en 1,5 millones de piedrolares. Todo esto por el interés público. El interés de no más una docena de públicos.

Cuando sales de esa reunión vas pensando: “menos mal que no se les ha ocurrido poner iluminación, para competiciones nocturnas”.

Dos días después te llama un tipo que se identifica como el MJA (Maestro Jedai Atleta), concejal avispado,  y te dice: “por cierto, se me olvidó decirte que sería conveniente poner iluminación nocturna, he hablado con Pepe y le parece correcto”.

El MJA, tampoco sabe que ponerle 250 luxes a una pista de atletismo cuesta, como poco 500.000, Dirhams libios. Y el gestor no tiene ni puta idea de qué Pepe puede ser ese.

Lo que si sabe un gestor responsable es que si a esta inversión, que tenía que costar 500.000, le colocamos 1.000.000 a cuenta de lo que dice Pepe, va a haber otras a las que se lo tendremos que quitar.

Y, aunque a ustedes les parezca increíble, estos planteamientos se pueden hacer extensivos al estadio de futbol de la Balompédica Estelar, que juega en segunda división planetaria, con una masa de seguidores de, alrededor, de 500 seres, entre Ewoks, Chewbaccas y otros entes minoritarios de Alderaan.

(al lorito con las escenas de Mr. Solo, haciendo buarreridas con Chewbacca)

Pero, amigos, es que La Galaxia se lo merece!!!. Y tanto se lo merece que construiremos un estadio, con capacidad para 10.000 espectadores, que nos pueda dar respuesta, además de al futbol, a las carreras de Vainas en Boonta Eve .

(al lorito con los participantes y el resultado)

Nosotros tenemos al joven Anakin. Terminó primero.

Cuando ya parece que tenemos encarrilado el asunto, aparecen los del Código Técnico, con su famosa frase: “esto no cumple Código Técnico”.

El Código Técnico es una especie de Recopilación Normativa donde, por arte de birle-birloque, alguien ha colocado las más absurdas consideraciones técnicas, dejando fuera de juego la responsabilidad del Proyectista y abriendo la puerta a las interpretaciones de cualquiera que no haya hecho ningún proyecto en toda su vida, pero sabe leer.

No quiero ni mencionar, aunque lo hago, lo referente a “eficiencia energética”, que ni es eficiencia ni es nada, porque trata de igual manera casos distintos. No quiero ni mencionar lo referente a “sostenibilidad”, que es la mayor pamplina que yo haya visto jamás.

Ahora está muy de moda lo de ahorrar. Para ahorrar una impresionante cifra, que llama muchísimo la atención, deberemos hacer inversiones que necesitarán, para amortizar, más tiempo de lo que duran las propias medidas.

Lo diré de otra forma. Para que el edificio, o cualquier concepto, entre en la categoría de “sostenible”, deberemos gastar mucho más dinero de lo que ahorraremos nunca.

Bueno, pues llegados a este punto, me quito la mascara y lo digo como lo siento. El concepto “sostenibilidad” y otros parecidos, son un rollo, que te cagas, para que unos se pongan morados a ganar pasta colocando sus beneficios en el debe de la cuenta de resultados de otros. La “sostenibilidad”, tal y como la gente lo entiende, atenta directamente contra los tres (solo hay tres) principios de la Termodinámica: No se puede gastar más de los que vas a ahorrar, coño!!!, pero es que no habéis visto los reportajes de National Geographic?….. cuando un guepardo persigue a una gacela, si a los 20 segundos no la ha pillado….la deja ir….es más costosa la gacela que la carne que tiene. Creen ustedes que los guepardos han estudiado Termodinámica?.

Ni son sostenibles, ni son eficientes, ni son nada de nada. Valen para pagar los trajes de seda negros, con botones de oro, que llevan los prosélitos comerciales de esos conceptos.

A ver si ven ustedes a un albañil con un traje de seda negro!!!.

Uno de los pecados más abominables que puede cometer el gestor es creerse Agente con voluntad.

Confieso que yo le he cometido. Es una de las secuelas que me quedó de un viaje, que hice, al Pacifico Sur. No volverá a ocurrir.

El gestor profesional debe desenvolverse en la frialdad de los datos, en la excelencia técnica y en el rigor presupuestario. Eso le hará profesional.

Cuando, por fin, conseguimos tener un documento capaz de ser licitado y estamos contentos porque parece que podremos iniciar los trabajos de construcción, que son el objetivo, a alguien, que quiere tirarse el rollo con el jefe, se le ocurre modificar los Pliegos de Condiciones. Alguien que en toda su vida no ha hecho ninguna obra.

Pliegos que están muy contrastados por el uso y que han funcionado perfectamente cienes y cienes de veces.

Los modifica y deja sin margen de maniobra a la Dirección Facultativa que, de ese modo, deja de ser Facultativa y pasa a ser una mera Inspección, atada de pies y manos.

Los modifica y deja sin maniobra a la obra que ya nace constreñida y será muy difícil que acabe, como Dios manda.

Y lo más curioso, los modifica y, desde un Pliego de Condiciones, modifica la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas.

Y lo justifica con la famosísima frase de : “ a estos les voy a crujir”. No dice la segunda parte de la frase, que es “y yo me voy a colgar media docena de medallas, delante del Jefe, María Teresa!!!”.

Estas personas, que piensan así, no saben que una obra es un traje que tiene muchas puntadas y que “crujiendo” a la gente se consigue nada o muy poco.

Estas personas no saben quien fue William Bligh, ni qué pasó en la Bounty.

Pero, amigos, por alguna razón que no alcanzo a comprender, hay gente que piensa que los demás, en general, y las empresas constructoras, en particular, deben ser ONGs y que solo ellos deben obtener beneficios (honores y gloria). Piensan que los procesos edificatorios son una especie de corruptelas y ellos son Santiago Matamoros que van a inventar un nuevo sistema para evangelizar a constructores sarracenos y otros herejes.

Esto, lo piensan hacer sin saber aritmética y conocer que se puede hacer una obra por un precio o se puede hacer, por un precio, una obra. Esto, que si saben los constructores, siempre nos llevará a  “ejecutar a menores” que, aunque lo parezca, no representa ningún delito, pero es que, querido Capitán Bligh, Fletcher Christian tenía una limitada capacidad de aguante.

Crujiendo a la gente lo más que se consigue es un Concurso de Acreedores y, les aseguro, eso no es bueno para nadie. Desde luego no es bueno para la obra porque nos lleva, irremisiblemente, a más coste y más plazo.

Al final, si conseguimos terminar, te preguntas: Cual era el objetivo?. Lo era el edificio o, tal vez, lo eran las medallas de todos aquellos que buscan medallas.

Y estos se colocan las medallas aunque la obra haya costado el doble (o se haya ejecutado a la mitad) y se haya tardado el triple de tiempo.

Estos se cuelgan las medallas, por un “reformado a cero”, aunque hayan cambiado pilotes de 80 cm. de diámetro a 40 €, por m3 de hormigón a 150 €.

Estos interpretan o hacen caso omiso del Reglamento, del Código Técnico y del Sursum Corda, cuando de medallas se trata.

Hace bien poco, yo le decía a un amigo:

“Hace muchos años que Fulcanelli nos enseñó los cuatro verbos esenciales. SCIRE, POTERE, AUDERE, TACERE.

“Por el ejercicio constante de las facultades de observación y de razonamiento, por la meditación, el neófito subirá los peldaños que conducen al

SABER

La imitación ingenua de los procedimientos naturales, la habilidad conjugada con el ingenio, las luces de una larga experiencia le asegurarán el

PODER

Pudiendo realizar, necesitará todavía paciencia, constancia, voluntad inquebrantable. Audaz y resuelto, la certeza y la confianza nacidas de una fe robusta le permitirán a todo

ATREVERSE

Por último, cuando el éxito haya consagrado tantos años de labor, cuando sus deseos se hayan cumplido, el Sabio, despreciando las vanidades del mundo, se aproximará a los humildes, a los desheredados, a todos los que trabajan, sufren, luchan, desesperan y lloran aquí abajo. Discípulo anónimo y mudo de la Naturaleza eterna, apóstol de la eterna Caridad, permanecerá fiel a su voto de silencio.

En la Ciencia, en el Bien, el Adepto debe para siempre

CALLAR”

Y bien que lo decía el poeta:

“Nunca perseguí la gloria

ni dejar en la memoria

de los hombres mi canción”.

Pero es que el poeta mentía, si no, no hubiera escrito. Claro, que es mucho más honesto perseguir la gloria y quedar en la memoria de los hombres sin gastar el dinero de los demás. Le veréis llorar y le cubrirá el polvo de un país vecino, si.

Y, para ir a trabajar, te pongas como te pongas es mucho mejor un traje de Tergal ™.

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