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Archive for 21 mayo 2014

TARUGOS Y ZOQUETES

Con motivo de los últimos acontecimientos acaecidos en la Sala de Plenos del Ayuntamiento de Toledo y de las explicaciones que dio el candidato Arias Cañete al ridículo que hizo en el debate con la Señora Valenciano, vengo en significar:

1º.- Dada mi formación académica y como introducción, debo hacer hincapié en la diferencia entre un “zoquete” y un “tarugo”.

1.1.- Un zoquete es un trozo de madera, de forma prismática (con más base que altura), con algún tipo de labra y que se le puede asignar alguna función estructural (ensambles a media madera para trabajo a tracción), aunque solo sea de “durmiente”. Cuando un zoquete se estiliza y se le labra, o se le remata con forma de pecho de paloma, se convierte en un canecillo estructural…..esto ya es harina de otro cospedal (uys!!!, perdón), costal.

1.2.- Un tarugo es un trozo de madera de árbol de forma cilíndrica, sin ninguna labra que solo vale para leña.

Hay un “tarugo” que tiene forma cilíndrica o semi-cónica, de muy cortas dimensiones, que se utiliza para “atarugar” los ensambles en caja y espiga; estos, además, precisan de “acuñamiento”.

Esto, ya, nos va diciendo que cuando cortas un árbol, para utilizar la madera, hay un proceso de selección y trabajo que va desde los “tarugos” que salen del tronco y las ramas hasta las más exquisitas formas y usos que se le puede dar a una buena madera en manos de un amoroso carpintero.

Todo esto va a depender de la labor del buen carpintero de armar o ebanista. Cuanto más trabajo y más arte le des a la madera, mejores serán los resultados.

Los zoquetes y los tarugos son piezas muy poco elaboradas, bastas, zafias y mal educadas (poca mano del carpintero). Los zoquetes y los tarugos, de hecho, los hace un aprendiz.

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2.- Dada mi sensibilidad social (que no es más ni menos, es la mía) si un tío dice las gansadas que dijo el candidato del PP, es un tarugo. Si hace lo que hizo el concejal de Toledo, es un zoquete.

3.- Particularmente, a mí, me da lo mismo lo que diga la Sra. Valenciano, serán sus palabras y sus actos lo que definirán su personalidad y no me parece que tenga mucha. La personalidad del candidato y del concejal han quedado claras. Sus ideas meridianas, su modelo de sociedad definido.

Al concejal lo conozco personalmente: no consiguió aprenderse los Borbones en España y le suspendían en las ecuaciones de primer grado.

Aunque el Pleno del Ayuntamiento de Toledo no sea el foro más adecuado para plantear lo que querían plantear (no tiene esa competencia), son gente que sufre y gente que sufre mucho más como consecuencia de la idea de Sanidad Pública que tiene el Partido Popular. Son ciudadanos y lo menos que puede hacer un político es escuchar……lo mínimo. En especial si el Secretario General del SESCAM (que sí tiene la competencia) estaba allí y salió corriendo…..cobarde, gallina, capitán de las sardinas!!!!.

No me preocupa que Arias Cañete sea “machista”, porque la Sra. Valenciano es feminista….que viene a ser lo mismo. Si no existieran machistas, que sentido tendrían las feministas?…..y viceversa, por tanto, he explicado muchas veces que ser machista es tan bueno o tan malo como ser feminista, por más que las feministas digan que no y quieran identificar machistas con violentos. Son los actos los que definen a las personas y D. Miguel se justificó en un asunto que, a mí, me pareció justo lo contrario: ella no quiso abusar de él, pobre criatura!!!. Prefirió ganarle a los puntos. Yo le hubiera dejado K.O. en cuanto sacó las estadísticas de 2.008.

Para mí, el asunto a determinar es qué van a hacer por nosotros?. Estas personas, que mandamos a Europa, que piensan hacer?. Le van a parar los pies a Dª Ángela?, le van a parar los pies a las multinacionales?. Le van a decir a los bancos que devuelvan la pasta a los españoles y las casas a los propietarios?. Bancos que le cobran a Grecia el 20% por lo prestado….Quien compra la Deuda?.

Ni se molestan en decirnos qué van a hacer. El Parlamento europeo es el premio de los veteranos.

Discuten quien es más malo de los dos….el debate no se plantea como “yo soy mejor (mis ideas son mejores) que tú porque voy a hacer esto o lo otro”. Se plantea como “tú eres peor que yo porque, en el pasado, hiciste esto o lo otro”. El debate se plantea en negativo.

Sacan estadísticas de hace años y dicen cosas muy antiguas. Me da mucha pena que estos candidatos lean lo que les preparan en el gabinete de técnicos de información y comunicación, (estos me suenan a espías de la Stasi) siempre inventando medias verdades para sus jefes, siempre insultando la inteligencia del ciudadano. Técnicos de la transmisión de ideas que lo tienen muy jodido cuando no hay ideas.

Sin ideas lo que procede es discutir sobre quien tiene más mierda y quien huele peor, claro esto nos lleva a poner en plano de igualdad a Bárcenas con los “ERES” y esto es insultar la inteligencia del ciudadano. Cómo va a ser lo mismo el Tesorero del partido que gobierna que un Director General de una autonomía?.

Cómo va a ser lo mismo uno que dice “no he cumplido mi programa electoral, pero he cumplido mi deber”. Cual era su deber?, por qué no lo explicó antes de los comicios?, que otro que da subvenciones a los gayers….

Candidatos sin criterio propio.

Debemos votar, aunque todos fueran tontos debemos votar por una razón bien sencilla que queda deducida del debate y del discurso: hay que votar a los menos tontos, dado que no los hay listos!!!.

Hay que votar porque los más listos le dan dinero a los bancos, quitan sanidad y educación y le dan dinero al que ya lo tiene. Nos convencen de que esa es la mejor manera de salir de una crisis que llevan varios años administrando (ahora parece que salimos en 2.015). Los más listos que hacen amnistías fiscales, los más listos que abaratan el despido (prácticamente gratis)….los más listos que hacen la mayor estafa que yo conozco.

Nos dice, otra de las tarugas, que “desacelera el paro”….cuando todos estemos parados ya verás como desacelera!!!….sin contarnos que el dato desastroso es la destrucción de empleo. Si no hay puestos de trabajo, los parados son para siempre. Si despedir es prácticamente gratis… si le quitas las cotizaciones, ya me contaréis lo que va a hacer el colega de la COE.

No me vale ser crítico. No me vale penalizar a mi propia ideología. No me vale quedarme en casa……

Señores y señoras (o viceversa), hay que votar!!!!

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LAS DE PERIODISMO.-

Las de periodismo.-

No había descansado en toda la noche. Incluso durmiendo, mi mente zozobraba entre poliedros regulares y volúmenes de revolución intersectos; las sombras propias y arrojadas de estos cuerpos cristalino-monoclínicos giraban y giraban, de forma cíclica, por el espacio del dormitorio, golpeando los paramentos y produciendo rebotes que no cumplían el principio de reflexión de la luz. El ángulo de incidencia no era igual al ángulo de reflexión, lo que desconcertaba mí cerebro. Estaba preparando el examen de Geometría Descriptiva.

Corría el mes de febrero de 1.977 y como desde que Lennon escribiera “A day in the life”, hacía diez años, hice lo de todos los días.

“Me desperté, salté de la cama y pasé un peine por mi cabeza, bajé las escaleras y tomé café, miré el reloj y advertí que iba tarde. Pillé la chupa, la gorra y segundos después trinqué el autobús; subí la escalerita y……”.

D. Guillermo Malé había dejado la cátedra de Descriptiva y el nuevo Jefe se había empeñado en enseñarnos cosas que no nos hacían falta. Cambios de planos de representación en el Sistema Diédrico, cuarticas de revolución, ejes conjugados…..cuando dos volúmenes de revolución se maclan nos dan curvas de cuarto grado en las intersecciones y debemos saber representar esas curvas en los planos diedros principales.

Cuando los ejes de los volúmenes son paralelos, estas curvas se proyectan en planos paralelos al determinado por los ejes de los volúmenes como elipses regulares que son figuras mucho más manejables.

Si los ejes se cortaban el asunto era ya fantástico, porque normalmente el plano que determinan estos ejes era proyectante de uno de los principales del diedro y las curvas se proyectan en el plano perpendicular como una recta. Este era un caso particular, que solía caer en los exámenes, que complicaba el asunto ya que entonces vamos necesitar un perfil.

Era la última asignatura que me quedaba de primero, había que aprobar todas para pasar a segundo. Era la convocatoria de febrero, estaba paranoico. La Descriptiva era mi objetivo, mi pasión y mi vida.

Esa noche, soñando,  hallé la solución a uno de los problemas: la intersección de una teja con una berenjena. Las tejas y las berenjenas poblaban mis sueños. Una teja es un semicono truncado, con vértice en el infinito, abierto por dos generatrices, y una berenjena es la composición de una semiesfera, un cono truncado, con vértice determinado y otra semiesfera más pequeñita, si tienen los ejes paralelos, las curvas de la intersección se proyectarán como elipses en un plano paralelo al que determinan los ejes…..ah bribón, bribonazo!!!. Teniendo elipses, de ejes principales, me puedo llevar los puntos principales (polos y extremos de los ejes mayores) de las curvas a los planos vertical y horizontal del diedro. Esta operación me va a dar ejes conjugados pero puedo convertir los ejes conjugados en principales y luego determinar las sombras propias y arrojadas de ambos cuerpos por el método de contraproyección.

Como sé, positivamente, que estaréis muy interesados en hallar ejes principales desde ejes conjugados, lo cual redundará en vuestro equilibrio psíquico (sobre todo a las de periodismo) os explico:

Dados los ejes conjugados de una elipse A’B’ y C’D’, podremos obtener, a partir de ellos, los ejes principales de la elipse, para ello seguiremos los siguientes pasos:

  1. Por O, centro de la elipse, trazaremos la perpendicular al eje conjugado A’B’, y sobre el llevaremos la distancia O-A’, determinando el punto 1.
  2. Uniremos el punto 1 con C’, y determinaremos el punto medio 2, de dicho segmento.
  3. Con centro en 2, trazaremos un arco de radio 2-O, que determinará sobre la prolongación del segmento 1-C‘, los puntos 3 y 4. Las rectas O-3 y O-4 determinan las direcciones perpendiculares de los ejes reales de la elipse.
  4. Con centro en 2 trazaremos la circunferencia de diámetro1-C’. Uniendo el centro O con 2, determinaremos sobre dicha circunferencia, los puntos 5 y 6, siendo las distancias O-5 y O-6, las dimensiones de los semiejes reales de la elipse.
  5. Solo resta llevar, mediante los correspondientes arcos de circunferencias, las dimensiones anteriores sobre las direcciones de los ejes, obteniendo así los ejes reales de la elipse AB y CD.

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 Excepto para hacer berenjenas rellenas, que se vacían con un útil semicilíndrico, aplicando torsor, no sé para qué vale saber hallar y representar la intersección de una teja con una berenjena, pero nosotros aprendimos a eso y más: una mandarina con un decantador de vino, una pera con un cuchillo Ginsu o un solomillo con un rodillo de amasar.

Todas esas curiosidades no valían para nada excepto para entrenar nuestra mente en una disciplina determinada.

Este entrenamiento, a mí, me costó tres convocatorias y nueve meses de obsesión paranoica, aunque el saber no ocupe lugar. Conseguí ser un gran especialista en intersecciones, con lo cual, hoy día soy capaz de hacer una ensalada campera con pleno conocimiento de cuales van a ser las curvas de intersección de mi cuchillo con los vegetales, dado que una patata se puede asimilar a dos semiesferas unidas por un cilindro; un pepino es más o menos lo mismo; una cebolla es una esfera achatada por los polos…que decir de un huevo duro o de un pimiento?.

A causa de aquel entrenamiento mental nunca he podido comprender como mi madre, que no sabía nada de cuarticas, podía hacer una ensalada campera. En este sentido, me pasa lo mismo cuando pienso lo mal que debían vivir en el siglo XII cuando no existían las compañías de seguros. Como se puede vivir sin las compañías de seguros?.

El examen de convocatoria se celebró a mediados de febrero. Seis horas dibujando, con un lápicero-portaminas de 0,3 mm, una goma de borrar Staedtler y un juego de escuadra y cartabón de Faber-Castell (verdes sin escalón), muchas plantillas de elipses, circunferencias, curvas varias y el compás, encima de una mesa de la sala de tableros de la planta tercera, una mesa con más mierda que el rabo de una vaca sobre la que montábamos el palalex portátil; seis horas vaciando mi mente de ansiedad y paranoia; seis horas para demostrar que el entrenamiento había causado su efecto: ya éramos mucho más idiotas que antes. Conseguí ser de los más idiotas de mi clase, obtuve la calificación de sobresaliente.

Salí del examen muy satisfecho y contento; era un joven sano y fuerte, mental y físicamente, disponía de exceso de sangre en mis venas lo que me producía cierto grado de priapismo, de modo que atendí la llamada de un amigo, que proponía planes interesantes:

–          Tío, vamos a ver a las de periodismo?.

–          Las de periodismo?. Por qué a ellas?.

–          Tiran de vareta con facilidad, son muy guarrillas. Hay una fiesta en la explanada de Caminos y mucho se tienen que torcer las cosas para que no metamos.

–          Hay que llevar algo?.

–          Cada cual llevará lo que Dios le dio y lo que quiera. Esta tarde, a las 6, empezamos.

–          Vale.

A mí, Dios me dio un cilindro rematado en una semiesfera con ejes de tangente variable.

De  modo, queridos amigos que este, su humilde servidor, se hallaba a las 3 de la tarde en la cocina del piso alquilado poniendo encima de la mesa:

2 cebollas

1 pimiento verde

1 pepino

5 tomates

4 patatas cocidas

2 huevos duros

2 latas de bonito en escabeche

La hoja de mi cuchillo determina un plano y estaba dispuesto a intersectarlo, por secciones perpendiculares a sus ejes, con los vegetales asimilados a oblongoides de revolución, conociendo de antemano cual serían las curvas resultantes, que para algo debería de servir el entrenamiento –pensé yo-.

Corté el pepino en secciones perpendiculares al eje principal, de 2 mm de espesor, (después de pelarlo, descabezarlo y descularlo) y estos cilindroides los seccioné por generatrices diametralmente opuestas, con lo que obtuve cuatro sectores circulares por cada sección…al tupperware (en lo sucesivo taperué).

PEPINO

 Corté las cebollas (después de pelarlas) por planos paralelos al eje principal y con los cilindroides obtenidos practiqué una cuadrícula tupida de secciones por generatrices opuestas….al taperué.

cebollas

  Con las patatas hice lo mismo que con las cebollas con la salvedad que la cuadricula de las patatas es mucho más amplia que la de las cebollas, por una cuestión de estabilidad: una patata cocida tiene mucha menos capacidad de resistencia al esfuerzo cortante que una cebolla cruda….al taperué.

patatas

Corté el pimiento (después de descularle) por generatrices cónicas y estas, a su vez, en secciones rectas perpendiculares al su eje….al taperué.

pimientos

Los tomates seccionados por planos paralelos a su eje menor y las secciones despiezadas en cuadricula amplia, como la patata….al taperué.

tomates

Recuerdo que estuve tentado de definir la expresión matemática a la que representaba una de las secciones del tomate, pero, como siempre, “looking up, I notice I was late” y, además, esto no creo que les importara a las de periodismo; claro que igual había alguna de agrónomos.

Una vez terminado el asunto técnico, viene el artístico y para eso, ni entonces ni ahora, tengo entrenamiento. Aunque estaba al lado de mi escuela, nunca visité la cafetería del edificio vecino; las de Bellas Artes eran muy cochinas, siempre iban manchadas de pintura, carbón, tierra y cosas así. Despeinadas y vestidas con arapos.

Con más fé que técnica comencé el proceso de aderezar, tratando de recordar los movimientos de mi madre.

Primero se sala, con tiento, todo el taperué, removiendo con cuidado y usando una cuchara y un tenedor. Se deja reposar diez minutos para que los vegetales tomen la sal.

Se añade el vinagre y se vuelve a mover con cuidado. Se deja reposar cinco minutos para que los vegetales tomen el vinagre.

Se añaden las dos latas de bonito y se seccionan los huevos. Es muy conveniente producir secciones oblicuas al eje, variando el ángulo de ataque; se mueve con cuidado y se añade el aceite. Se vuelve a mover y se deja reposar.

En estas operaciones gasté más de una hora. El tiempo es finito pero no tiene bordes, nos decía Hawking. El tiempo es una variable de la velocidad.

Me eché una siestecita, para recuperar el sueño de la noche anterior, y a las cinco de la tarde me metí en el baño. Me duché con jabón Lagarto, me desarreglé la barba, para parecer un cantautor y, sin utilizar ningún tipo de colonia o perfume, me vestí con los tejanos y la camisa de franela a cuadros así, melena al viento, salí de naja con el taperué debajo del brazo, con rumbo predeterminado: la explanada de Caminos.

En la esquina de Andrés Mellado con Fernando el Católico estaba la tienda de Agustín. Compré tenedores de plástico y cuatro botes de cervecita fresquita del Mahou. Seguí mi caminito hasta Fernández de los Ríos para luego virar a babor y bajar hasta la plaza de Moncloa, sobrepasar el Arco del Triunfo, porque triunfaron, y llegar hasta la Avenida Complutense y, una vez allí y después de jugarte el tipo en la confluencia de Juan de Herrera con la que viene de Puerta de Hierro, todo seguidito, dejando Agrónomos a babor y Medicina a estribor, hasta la explanada de Caminos.

Nunca supe por qué razón la llamábamos la “Explanada de Caminos”, porque podía haberse llamado “Explanada de Farmacia”….Explanada era, pero alrededor de ella había varias facultades de la Complutense y la Escuela de Caminos de la Politécnica….sospecho que había un problema de jerarquía, no puedes comparar Caminos con Farmacia o Biología y mucho menos con Filología, Periodismo ó Geografía e Historias varias.

No, no se pueden comparar por programas ni por formación adquirida. Por esa razón íbamos a por las de periodismo. Sin saber Descriptiva, las de periodismo serían presa fácil para nuestra voracidad emocional. Sin entrenamiento espacial, sus mentes no podrían aguantar los furibundos ataques envolventes de nuestros tentáculos. Eran muy tontas.

“Questa o quella, per me pari sono”, decía “il duca” y era nuestro lema.

Llegué a las seis y cinco de la tarde. Mis colegas estaban reunidos en un corrito y yo encaminé mis pasos hacia el grupúsculo, cuando escuché:

–          Hola, guapo, que llevas ahí?.

Era una chica morena de estatura media y ojos marrones.

–          Llevo una ensalada campera. Tú eres de periodismo?

–          No, yo soy de agrónomos.

–          Entonces ya puedes ir largándote; hoy toca periodismo.

–          Payaso!!!.

Ale!!!, a tomar por culo, no te jode!!!. Así terminó la primera aproximación a la circunferencia osculatriz. La primera derivada, que nos da la pendiente o inclinación, quedó integrada de forma automática. Mi presión arterial volvió a niveles de normalidad.

Dicen que una circunferencia es el lugar geométrico de todos los puntos que equidistan de otro, llamado centro. Esto es una tiranía y, en 1.977, lo que más detestábamos eran las tiranías. La aproximación debía ser por un circulo osculador…..mmmm, eso, eso, osculador.

Cuando abrí el taper de la ensalada, los colegas empezaron a ensalivar, alguno incluso, comió sin ensalivar. A la merendola se acercaron varias chicas, pienso yo, porque además de la ensalada había surtidos botes de cerveza y ya se empezaba a notar un aumento en el nivel de decibelios.

Una de ellas, castañita clara y con los ojos color caramelo de toffe; con unos tejanos 501 de Levi y una blusita estampadita muy cuqui, dijo, cogiendo un tenedor de plástico y mirándome:

–          Puedo?

–          Debes.

Conteste yo, mostrando mi mejor sonrisa y aplicándome a fondo con mi famosa “mirada lasciva”, ganadora de varios concursos internacionales, organizados por el National Geographic, donde el jurado eran morsas, focas, lobos marinos y mamíferos similares.

–          Mmmmm, que buena está!!!.

–          Te gusta?. Me alegro.

El mmmm!!!, lo hizo entornando los ojos lo cual disparó la bomba trifásica que es mi corazón…..empecé a notar el pummm, pummm. A la vista de la aproximación anterior, decidí cambiar de estrategia y Pregunté:

–          Cómo te llamas?.

–          Isabel S.S., y tú?

–          Estefano Timoshenko.

Si era de agrónomos se pondría a reír, dado que conocería al Sr. Timoshenko; si era de periodismo haría alguna otra pregunta, sin importancia, acerca de asuntos sociales.

–          Y cómo es que tienes ese apellido?. Es ruso, verdad?.

No era de agrónomos, ni de la Politécnica.

–          Sí, es ruso. Mi madre era rusa. Mi padre fue uno de los niños que se llevaron en el ’37 y en Rusia se formó, casándose con una rusa que nos abandonó para ir, con otro ruso, a repoblar Ucrania, por orden del Camarada Secretario General de entonces.

–          Y el apellido de tu padre era ruso?

–          Que no, cielo, es que en Rusia se pone primero el apellido de la madre, como en Portugal. Mi padre se llama Barrats, de apellido.

–          Barrats?. Era valenciano?.

–          No, mi abuelo paterno era francés, un ingeniero ferroviario. Cuando mi madre nos abandonó, mi padre tenía 32 años y yo uno. Nos vinimos para España, mi padre se puso a dar clases de matemáticas, música y gimnasia en un colegio privado ya que no le reconocieron su título de Ingeniero Industrial de la URSS.

–          Lo has debido pasar mal, no?.

La cosa se estaba complicando. Una cosa es soltar un cohete de fogueo para sondear y otra, muy distinta, organizar sobre la marcha una mascletá de cuentos chinos. Aún así el asunto prometía….

Me estaba enamorando por el procedimiento de urgencia.

Lo noté cuando no quise decirle que mi imaginario abuelo, además de Ingeniero Ferroviario, era republicano y de las Brigadas Internacionales, razón por la cual mi padre marchó a la URSS: en 1.977 eso no estaba, todavía, muy bien visto. Eso era meter demasiada carga de TNT al petardo.

Lo noté, sobre todo, cuando la presión del remache de la sisa de mi tejano empezó a subir…. Estaba anocheciendo.

–          Quieres que demos un paseo?.

–          Sí, tienes una conversación muy interesante.

Y eso que todavía no había empezado a hablarle de Hilario Camacho, Franco Battiato o de literatura francesa del siglo XIX…Baudelaire y los demás, temas que dominaba tanto, o más, que la Geometría Descriptiva.

De repente me invadió un sentimiento de culpa. La deslealtad, ya entonces, me producía sensación de nausea. Es superior a mis fuerzas.

La conversación derivó hacia lugares geométricos imprevistos…política, actualidad, sociedad y otros que no me motivaban lo más mínimo. En la confluencia de la calle Saavedra con la trasera de periodismo hay un parquecito pequeñito y muy coqueto, hacia él encaminamos nuestros pasos.

–          Stefano, tienes novia?

–          No, no me aguanta ninguna –mentí-.

Me abrazó e intentó besarme. Me zafé, como pude, y tomándola por los hombros dije:

–          Está segura de lo que haces?.

–          Y tú?. Estás seguro tú?.

–          No, no lo estoy.

Me echó mano a la entrepierna, tanteó y dijo:

–          Ahora comprendo por qué no te aguanta ninguna.

Con la cabeza baja y casi sin cruzar palabras llegamos a la avenida Complutense donde se despidió de mí con la excusa de que tenía el coche en Derecho (volvía a la fiesta). Yo marché para mi casa pensando que Dios no se había esmerado mucho conmigo pero, al menos, ya no pensaba en la Descriptiva.

Cuando llegué, puse la radio e Hilario Camacho me decía:

Construí una casa azul junto a un lago lleno de esmeraldas; dibuje un manantial de luz que bañaba un bosque de palmeras; sobre un papel pinté siete ventanas, siete azules ojos de cristal y deje, después, la puerta abierta invitando siempre a entrar.

El salón era un gran jardín de claveles, rosas y violetas; las guitarras daban al lugar el calor alegre de la fiesta.

Colgué la casa azul junto a mi cama y pensando en ella me dormí. Yo te oí llegar, después, como un suspiro y te oí decir ¡Ven junto a mí!.

Tus palabras eran como un cascabel…que triste sonaba cuando desperté.

Contemple la casa la fuente, el jardín, pero tú, mi amiga, no estabas allí.

…Porque a un sueño ¿qué más se le puede pedir?

…Porque a un sueño ¿qué más se le pude pedir?.

Seguramente no os lo vais a creer pero tardé mucho más que nueve meses en comprender por qué yo solo aguanto a una.