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THIRD LESSON.- LAS CHAQUETAS.

THIRD LESSON.- LAS CHAQUETAS.

Buenas tardes, queridos niños (Alguacil, siéntate y atiende!!!. Ah!, y córtate el pelo, coño!, que pareces un hippie de esos).

Es tiempo de clases y educación en doctrina, así que voy a pasar lista porque hay alguno que, me dicen, hace pellas a las clases de machismo.

Esto no es nada bueno; vuestro futuro depende, en gran parte, de que seáis unos chicos aplicados, porque en el día de mañana os será de mucha utilidad lo que aprendáis aquí.

Me gustaría que reflexionarais sobre los versos que he anotado en la pizarra, los escribió un tipo bajito, medio deforme, en 1.972.

VICIOUS.- Lou Reed. 1.972

Vicious, you hit me with a flower/Viciosa, me golpeas con una flor
You do it every hour/lo haces cada rato
Oh, baby you’re so vicious/oh!, nena eres muy viciosa
Vicious, you want me to hit you with a stick/viciosa, quieres que te sacuda con un bastón
But all I’ve got is a guitar pick/pero lo que tengo es una púa de guitarra
Oh baby, you’re so vicious/oh!, nena eres muy viciosa

When I watch you come, baby, I just want to run far away/cuanto te veo venir, solo quiero largarme
You’re not the kind of person around I want to stay/eres la clase de persona con quien no me gusta estar
When I see you walking down the street/cuando te veo venir, por la calle
I step on your hands and I mangle your feet/caigo en tus manos y amaso tus pies
You’re not the kind of person that I want to meet/no eres la clase de persona que quiero encontrar
Baby, oh you’re so vicious, you’re so vicious/nena, eres muy viciosa

Vicious, you hit me with a flower
You do it every hour
Oh, baby you’re so vicious
Vicious, hey why don’t you swallow razor blades/viciosa, por qué no te tragas cuchillas de afeitar?
You must think that I’m some kind of gay blade/debes pensar que soy alguna clase de tio maricón
But baby, you’re so vicious/pero, nena, es que eres muy viciosa

When I see you coming I just have to run
You’re not good and you certainly aren’t very much fun
When I see you walking down the street
I step on your hand and I mangle your feet
You’re not the kind of person that I’d even want to meet
‘Cause you’re so vicious, baby, you’re so vicious
Vicious, vicious…

(Gamero, te he puesto, al lado, la traducción porque ya sé que no sabes nada de inglés).

En la siguiente clase lo comentaremos. Nos enteraremos como influyeron este tipo de cosas en la música española a través de gente como Los Burning y otros.

No voy a imponer nada a nadie, pero son esos chicos malos, que no asisten a clase, los que con el paso de los años se convertirán en malignos feministos que, al servicio de Dorian Teresa Fernandez Gray, provocarán grandes destrozos en las mentes fértiles de las inocentes y bienintencionadas y trabajadoras mujeres; esos que asistirán, sin conciencia, a despedidas de solteros añosos y andarán repartiendo ADN, sin escrúpulos, por el mundo.

Os exhorto a seguir caminos de virtud; os animo a, por sendas de disciplina, conseguir el nivel afectivo que corresponde a personas de tan altos conocimientos en las labores del hogar; ese tan anhelado hogar que es nuestra tierra prometida.

Toc, toc, toc, se puede?

Pasa y siéntate Salinero, que siempre llegas tarde!!!

Os conmino a practicar el arte del machismo romántico.

Y ahora os preguntaréis qué cosa es el machismo romántico; bien, os diré que, ante todo, es un arte y, por tanto, no tiene reglas definidas. Es algo que, con la práctica y la dedicación, os saldrá solo.

El machismo romántico es un traje que deberéis ir cambiando y modificando para adaptarlo a vuestro cuerpo, no se puede ir toda la vida con el traje de la Comunión o acabaréis pareciéndoos a Hulk.

Verbi gratia:

Os despertáis a las cinco de la mañana y vuestra pareja, en el tercer año de relación, está como un cesto, con esa respiración profunda que caracteriza a la fase REM. (sí, Gamero, ya sé que tú no puedes despertarte a esa hora, pero debes perseverar, baja el brazo).

Miráis por la ventana y está nevando. Con un suave empujoncito en un hombro, la despertáis diciendo:

–        Mi amor, quieres que vayamos a la terraza a mirar como nieva?.

Ella, normalmente, contestará:

–        Mmmmmmm, ddddjjjjammmm

Se volverá y se tapara la cabeza con el embozo de la sábana. De ninguna manera os abandonéis en el desanimo. Nuevo empujoncito y:

–        Cielo, los copos caen a cámara lenta como los días sobre nuestro amor; el tiempo no podrá variar lo que te amo. Quítate las bragas.

–        Mmmmmmm, déjame ya.

Inasequible al desaliento, el machista romántico volverá a empujar muy suavemente el hombro de su pareja y dirá:

–        Mi vida, amor de mis entretelas, te llevo pegada a mi corazón como la trincadura de mi chaqueta….veamos nevar que te voy a dar más besos que merengues hacen falta para romper una campana.

–        Vete a tomar por el culo, mamón!!!!.

Atentos!!!!, esa es la señal, es el momento de la reivindicación machista:

–        Está claro, mi bien, que las feministas no sois románticas; dame las bragas ya, que voy a poner una lavadora.

En cuanto terminéis de poner la lavadora, os vais a la página del Instituto Machista y ponéis una denuncia por interné. Una denuncia basada en “no me escucha, no me entiende”, y si existe la casilla , marcáis en “necesito espacio y tiempo”.

Todavía no existe el Instituto Machista, pero no tengo ninguna duda que Soraya lo creará. Cada vez que la miro, lo tengo más claro.

Gracias, mi teniente coronel.

Queridos niños, no alberguéis dudas en vuestro corazón: están haciendo lo que deben, que no es otra cosa que evitar los perlados dientes de Ángela Merkel.

“Oh! The Sharp has, pretty tears, babe

And she shows them, pearly White”.

Yo me pregunto, justo después de poner la denuncia por interné, por qué coño nos bañamos en estas aguas?.

Bien, alumnos, vayamos al tema que nos toca hoy (Ramírez, te estoy viendo!!!).

Para amenizar la clase os pondré una cosita que escribió D. Ludwig Von y utilizó D. Satanley en su famosa película. Reflexionemos, la violencia nunca es necesaria.

Las chaquetas, como su propio nombre indica, son diminutivas de “chaqué”, cuando pierde las faldillas de atrás. Cómo casi todo, creo, esa palabra la inventó un francés bajito que le tuvieron que cortar el chaqué para que no lo arrastrara…un tal Sarkono.

No vamos a hablar de “chaquetillas” que son diminutivas de diminutivas (como Soraya), que no tienen entretelas ni armazón (como Esperanza) y, la mayor parte de las veces, ni forro (como Ana) y, por tanto, se planchan como si fueran una camisa.

Hablaremos de CHAQUETAS, que tiene forro y entretela que es donde estriba la dificultad del planchado.

Para esta labor, que ya tiene un cierto nivel intelectual, necesitaremos algunos adminículos nuevos que paso a describir.

–        Las almohadillas

–        La pala de roble

–        El moje

Es necesario comprender, amigos, que cuando una prenda tiene varias capas, no todas reaccionan de la misma manera a la humedad (dilatan y encogen de forma distinta) y por tanto lo más prudente es no aplicar humedad, lo cual es perder un arma fundamental contra las arrugas indomables.

Cuando una chaqueta tiene “empaque” y armazón es porque, mediante una técnica de cosido en zig-zag, se da forma a la entretela que será trasmitida (la forma) a la tela exterior.

Cuando planchemos chaquetas, habremos de tener extremo cuidado en no deformar la entretela a riesgo de ocasionar arrugas estructurales que no puede quitar la plancha.

Las almohadillas son elementos rellenos de serrín que se usan para adaptar las formas y que queden lisas para luego, poniendo la sarga, planchar las distintas partes de una chaqueta.

La pala de roble se usa para que, aplicándola, le robe la humedad (de la sarga) que pudiera quedar en la prenda sin quitarle la tersura.

El moje es una pequeña almohadilla, rellena de trapos, para rozar la tela y humedecerla en los casos de arrugas rebeldes. Es muy conveniente usar el moje con precaución. Desde luego, ni enseñárselo a los delanteros de una chaqueta.

Debo advertir, queridos alumnos, que las chaquetas no se deben planchar con vapor, en evitación de humedades viciosas, como vengo explicando. Bien sabéis todos que las humedades viciosas se dan de cintura para abajo (Palomeque, que te conozco!!). Se dan especialmente en los “cuartos húmedos” que, como su propio nombre indica, son las alcobas.

Lo primero que se debe hacer es, con un cepillo de cerdas naturales, cepillar la prenda para que no quede ni una mota de polvo en toda su superficie.

Una vez colocada y dispuesta la almohadilla grande, con estupendas redondeces que nos ayudarán, empezaremos por los forros.

Los forros ya tienen suficientes brillos como para que no nos preocupe la sarga.

Del coche o del sillón de la oficina, los forros estarán hechos unos zorros, especialmente las solapas de los bolsillos interiores, del trajín de la cartera y el teléfono móvil.

Una buena chaqueta tendrá cinco bolsillos; dos laterales exteriores, el pectoral exterior, dos interiores y el cerillero. Sí Gamero, ya se que eso son seis: los errores materiales se pueden y se deben corregir de oficio.

Los interiores, con sus solapas y botonadura se plancharán los primeros, hasta dejar los forros perfectamente lisos.

Pondremos, entonces, la prenda en posición para empezar a planchar la tela exterior, empezando por la parte baja de la espalda; primero un lateral bajo y luego el otro.

Cuando, cómo en el caso que veis, la prenda sea clara y de lana, no nos debe preocupar mucho el tema de los brillos….con cuidadín…en la trincadura sí pueden salir brillos. Brillos y caspa son una combinación demoledora.

Seguiremos con los costados laterales, desde la axila hacia abajo.

La chaqueta que veis es una prenda de lana que se usa en entretiempo: de mediados de marzo a mediados de mayo y de mediados de septiembre a mediados de noviembre.

Antes de marzo y después de octubre se necesita abrigo (en Castilla la Mancha) y después de mayo y antes de septiembre las axilas sufrirán mucho.

Ponemos la chaqueta en posición para planchar los frontales. Primero la parte de abajo. Para eso, ponemos la solapa del bolsillo por dentro y planchamos la faldeta, luego, sacamos la solapa y la planchamos, primero un lado y luego el otro. Las solapa del bolsillo exterior sufre mucho y, por tanto es muy importante plancharla bien.

De usar el bolsillo, se ven por ahí algunos estupendos “seberos” que será muy conveniente tratar, antes de planchar. Cómo en ocasiones anteriores os advierto que si plancháis la mierda, luego, va a ser muy difícil sacarla.

Ahora empieza el trabajo fino. El trabajo delicado (Gamero, me estás empezando a cansar…no tendrás el bolsillo del pantalón roto, verdad?).

Ponemos el pectoral de la chaqueta en el borde de la almohadilla grande, para acoplarlo a la curva. No se debe meter la plancha en la costura de la pinza del pecho….planchar de adentro hacia afuera, procurando mantener la forma. Primero un lado y luego el otro, hasta la solapa.

Los bordes de la prenda deben quedar impecables, con los ojales cerrados y totalmente lisos los espacios entre botones. Planchar hasta cuatro dedos por debajo del pico de la solapa, luego, metiendo una almohadilla pequeña, darle la forma redondeada que toda solapa que se precie tiene que tener. Insisto, hasta cuatro dedos por debajo del pico.

A partir del pico de la solapa, hacia arriba, y todo el cuello es lo que se llama “trincadura”. A partir de aquí, amiguetes, ya no queda más remedio que planchar a pulso.

Se mete una almohadilla dura y se va planchado, dando la forma del cuello.

Con esa misma almohadilla, en la mano izquierda, planchamos las hombreras, poniendo especial cuidado en la costura de las mangas con el cuerpo. Se acopla la almohadilla y se plancha, con movimientos semicirculares, un arco de 120º, con cuidado de no meternos en las axilas.

Ya solo quedan las mangas, que se planchan con una almohadilla blandita.

La metemos por la parte de arriba y vamos planchando. Cada vez más adentro hasta llegar a las bocamangas. Especial cuidado con las arrugas de la parte interior del codo.

Las mangas deben quedar cilíndricas, cuanto más cilíndrica (redondita) se vea una manga, más hermosa lucirá la prenda.

Terminadas estas labores, le volvemos a pasar el cepillo y la pala de roble a toda la prenda……. Et voilà…..

Por cierto, las perchas de los chinos son muy malas. Procurad colgar las chaquetas en perchas metálicas con pala en los hombros….las hay muy buenas (regulables). Meted los trajes y las chaquetas en fundas de tela, si puede ser, y si no en fundas de plástico para que no cojan polvo y ponedles, a los armarios, antipolillas….que esas, también, son unas psicópatas (las polillas), no tienen conciencia y se comen una chaqueta en un santiamén.

Bueno, niños, ale!….al recreo, el mes que viene os hablaré de los zapatos (Gamero, vete al despacho del director ahora mismo, cochino!!!!).